¿Con a poyo o sin apoyo?

  • Corroe la corrupción al Programa de Verificación Vehicular del Estado de México
  • Con 200 pesos cualquier automóvil aprueba la verificación vehicular en el centro T-0975 de Toluca

Grupo Puntual / José Contreras Contreras

TOLUCA, México, 11 de Marzo de 2019.- Verificar un automóvil en el Estado de México cuesta al propietario de 292 a 730 pesos, de acuerdo con el holograma que se desea obtener, siendo el más económico el 1 y 2, los cuales deben respetar el no uso del vehículo dos días a la semana, uno entre lunes y viernes, y uno más cada dos fines de semana.

Sin embargo, a las tarifas oficiales aprobadas para el ejercicio fiscal 2019 hay que sumar 200 pesos, pues ahora la “moda” en muchos de los verificentros del Estado de México es operar “¿con apoyo o sin apoyo?”.

Cuando se hace referencia al “apoyo”, éste no es otra cosa que una forma de corrupción en la que están implicados desde el concesionario del centro de verificación vehicular hasta las cajeras que cobran el trámite y por supuestos los operadores del sistema que garantizan que, “con apoyo”, cualquier automóvil, por mal que se encuentre mecánicamente, aprobará de forma exitosa la prueba de emisiones contaminantes.

El Programa de Verificación Vehicular que opera en el Estado de México opera con base en el Acuerdo de Coordinación Metropolitana entre las autoridades mexiquenses, las de la Ciudad de México y más recientemente se sumó el estado de Hidalgo.

El objetivo supuestamente es de carácter ambiental y busca garantizar que las fuentes móviles de contaminación (automotores) se mantengan por debajo de una norma general de emisiones contaminantes para procurar que la atmósfera en la región ahora conocida como “Megalópolis” no ponga en riesgo la salud de los habitantes.

Sin embargo, en por lo menos tres centros de verificación vehicular de la ciudad de Toluca se pudo comprobar que este programa “ambiental” ha sido reducido a un simple negocio de las empresas concesionarias, en el cual, se presume, también podrían estar implicadas autoridades de la Secretaría del Medio Ambiente, porque la operación, a todas luces corrupta, no podría ser posible si quienes presumiblemente monitorean al personal operativo no se voltearan a otro sitio cuando se hace el intercambio de dinero por hologramas, sin que estos últimos estén sujetos estrictamente al cumplimiento de la norma ambiental.

En el Centro de Verificación Vehicular T-0975 aprueba cualquier automóvil, por mal que se encuentre mecánicamente, solo con 200 pesos.

El mejor ejemplo de esta “estrategia” ocurre en el centro de verificación vehicular marcado con la clave T-0975, ubicado sobre la avenida Heroico Colegio Militar, a un costado del Parque Libanés, antes conocido como La Pedrera, en la zona nororiente de la capital del Estado de México.

Ahí no hay vergüenza de ningún tipo, desde que el usuario llegar se le advierten de las condiciones de operación, para, a partir de la decisión del cliente, asignar el trato preferencial que implica el proceso “con apoyo”.

Buenas tardes, mi joven, ¿va a ser con apoyo o sin apoyo? Le dice a uno un amable personaje con overol con el logotipo del programa de verificación vehicular bordado a color en el pecho del lado izquierdo.

¿O sea? ¿Cómo es eso del “apoyo”? Se le cuestiona al empleado.

“Ah, ¿es su primera vez? Interroga.

“Sí, es la primera vez que verifico mi auto aquí”.

“Ah, le explico, mi joven. Aquí tenemos dos vías, con apoyo, usted paga 200 pesos extras a la tarifa establecida, pero eso le garantiza que su coche pasa la prueba, y sin apoyo, usted paga solamente la tarifa oficial, pero entonces sí le hacemos la prueba bien, estrictamente, y tiene que venir muy bien el carrito para que pase”. Explica sínicamente.

También nos recuerda que si un vehículo es rechazado, tiene una oportunidad más para presentarlo con el mismo pago oficial, pero si es rechazado por segunda ocasión, el propietario tendrá que pagar nuevamente por el trámite.

“¿O sea que con 200 pesitos garantizamos que pase el coche?” Se le interrogó.

En menos de 15 minutos se concretó la verificación vehicular de este automóvil ostensiblemente contaminante. claro “con apoyo”.

“Sí, quien paga el apoyo puede estar seguro que si auto va a salir con holograma, puede ser 1 o 2, o doble cero, si es reciente y anda muy bien el motor. Aquí todos pasan. El chiste es darle un servicio garantizado, mi joven”, respondió muy seguro de sí mismo y del proceso.

“No, pues mejor con apoyo, así es seguro que pase”, le respondí.

De ahí, le reciben el vehículo y hay que ir a la ventanilla donde reciben los documentos del vehículo, los cuales son sometidos a una revisión somera que termina con un recibo de pago que hay que ir a cubrir a otra ventanilla.

La ventanilla de cobro tiene un vidrio “plomado” por el cual no se ve absolutamente nada, uno nunca ve a la persona que toma el recibo y el dinero, y es quien completa el proceso del “apoyo”.

“¿Con apoyo? Verdad”, se escucha detrás de la ventana.

“Sí, con apoyo”, se le responde.

“Entonces son 200 pesos más”, contesta ella.

“Aquí están”, y se le entrega el dinero.

Le toma unos minutos sellar el recibo de pago, obtener el cambio y entregar todo junto por la pequeña rendija que tiene la ventanilla presumiblemente blindada detrás de la cual ocurre el corrupto proceso.

Tomé el recibo, conté el cambio, revisé los documentos que me devolvió, y le pregunté:

“¿Y el recibo del apoyo? ¿De los 200 pesos que le di extras?” Le cuestioné.

“No, mi joven, de eso no hay recibo. Solo damos el recibo del trámite legal, el apoyo es aparte, eso es extra, de eso no hay recibo, pero pase por su coche, ya pasó la verificación”, concluyó la amable dama.

Si su automóvil ya está cansado y echa humo por todos lados, acuda al Centro de Verificación Vehicular T-0975, en Toluca, ahí la corrupción sistemática permite que todos pasen la prueba.

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