Visión Puntual

Por José Contreras Contreras

Hora de limpiar el pasado

 

Una vez terminada la fiesta y la algarabía de la instalación de la LX Legislatura del Estado de México es hora de que las señoras y los señores diputados mexiquenses se pongan a trabajar.

Atrás quedaron los tiempos de enseñar de lejos las espadas y advertir que irían por esto y por aquello, es momento de que lo hagan, y dentro de lo mucho que prometieron y se comprometieron destaca un asunto que es de alta prioridad para esta entidad: poner orden en el sector salud.

El Poder Legislativo es por antonomasia el mayor Contralor de la función pública estatal, dentro de sus atribuciones, derechos e incluso obligaciones destaca la necesidad de revisar que el dinero público que se invirtió antes y ahora haya sido administrado con responsabilidad y, sobre todo, con limpieza.

Paralizado el sector Salud del Estado de México. Y los nuevos diputados ¿cuándo piensan entrarle a este tema tan sensible para la sociedad?

En ese sentido, el sector Salud de la entidad es un asunto de alta preocupación para todos los mexiquenses, porque no estamos interesados únicamente en saber si alguien se robó o no el dinero, eso es importante, pero lo realmente fundamental en este momento es atender la crisis financiera que atraviesa el Instituto de Salud del Estado de México para lograr, a como dé lugar, que las clínicas y hospitales mexiquenses vuelvan a operar con normalidad, por lo menos como lo hacían hace poco más de dos años cuando todavía la gente podía ir y atenderse de algún padecimiento físico.

Hoy las cosas no están operando de esa manera, y cualquiera que haya tenido la necesidad de acudir a un servicio médico público en esta entidad sabrá que las cosas simplemente no marchan bien, que todo se está cayendo a pedazos y que se ha caído en la parálisis operativa, lo que no es un asunto menor, porque a la gente se le puede olvidar cualquier cosa, menos que está enferma.

Es hora, primero de designar a quien presidirá la Comisión de Salud del Poder Legislativo del Estado de México, así como la de Administración y Finanzas y la correspondiente a la vigilancia del Órgano Superior de Fiscalización del Estado de México (OSFEM), para que juntas se pongan a desenmarañar el complejo problema que enfrenta hoy el sector Salud del Estado de México.

El problema no comenzó ayer, por lo que resulta fundamental revisar las cuentas de la Secretaría de Salud y del Instituto de Salud del Estado de México para ver dónde quedó todo el dinero que supuestamente tendría que emplearse en medicamentos, insumos médicos y hospitalarios, el cual nunca llegó a su destino y por alguna razón se desvió.

¿Quién lo desvió? ¿A dónde se desvió? ¿Por qué e desvió? Estas son tres interrogantes fundamentales que no pueden por razón alguna quedar sin respuesta, y aunque no haya sido un asunto de hoy, es de esta entidad y como tal debe averiguarse, aclararse y, en caso dado, sancionarse, porque es evidente que ese asunto causó un daño, tanto a las finanzas públicas mexiquenses, que por el momento marchan en números rojos en ese sector, como a miles de personas que han resultado afectados de manera física e incluso mental por un servicio “a medias”, en el mejor de los casos, y en el peor simplemente sin atención alguna.

El pueblo del Estado de México votó con mucho ánimo el pasado 1 de julio, muchas urnas se abarrotaron de sufragios de personas deseosas de que las cosas cambiaran y que se hicieran bien, que se aclaren ese tipo de cosas presumiblemente irregulares y que se normalice la situación para bien de las mayorías que no son derechohabientes de otros servicios públicos de salud como el Issemym y el ISSTE y tienen que recurrir a la medicina oficial, presuntamente gratuita, para enfrentar padecimientos que van desde simple gripe hasta cosas mucho más serias y severas.

Señores diputados, ya rindieron protesta al cargo, ya se instalaron en sus oficinas cómodas, ya gozan de los beneficios del cargo que la voluntad popular les confió, pues ahora hay que responder a este tipo de situaciones que cuestan vidas, por lo que no pueden esperar más tiempo. La justicia es pronta, o no es justicia.

 

Un paso adelante

 

Parece que el Partido Acción Nacional tomó ventaja en el objetivo de reconstrucción interna de cara a futuros procesos políticos en los que sería necesario que todos los institutos estuvieran listos para lo que sigue.

Dicen que hay consenso de que Jorge Inzunza Armas se convierta en el muy corto plazo en el próximo presidente estatal del Partido Acción Nacional, en sustitución de Víctor Hugo Sondón Saavedra, quien a pesar de la derrota del pasado 1 de julio no entregará cuentas tan malas a su militancia.

No obstante, todavía parece que hay un “prietito” en el arroz, pues a pesar de que los grupos más poderosos del panismo, la mayoría de ellos del Valle de México, ya alcanzaron acuerdos para impulsar a Jorge Inzunza Armas, parece que los panistas del Valle de Toluca no se han sentido suficientemente tomados en cuenta y mucho menos convocados a las reuniones que se llevan a cabo para ponerse de acuerdo sobre el futuro del PAN en esta entidad.

Este movimiento en contra de las supuestas decisiones tomadas por el panismo del Valle de México es encabezado nada más ni nada menos que por Gerardo Pliego Santana, quien recientemente aspiró a la presidencia municipal de Toluca como candidato de la coalición Por el Estado de México al frente, que integraron junto con el Partido de la Revolución Democrática y Movimiento Ciudadano, partido este último que lo único que aportó fue una buena canción que impactó por lo menos en las discotecas y antros donde se bailaba alegremente, aunque en votos creo que no aportó lo suficiente.

Pliego Santana es un hombre de experiencia política, ha sido diputado y ha estado inmerso durante mucho tiempo en la cúpula del panismo del Valle de Toluca, aunque realmente nunca haya sido de lo más destacado que hay por esa zona, sino que podría considerársele como un segundón de grupos políticos que en realidad siempre han entado encabezados por otros personajes como Juan Carlos Núñez Armas o antes por la familia Aguilar.

Jorge Inzunza Armas crea los consensos necesarios para llegar a la dirigencia estatal del PAN mexiquense.

Sin embargo Pliego Santana anda haciendo su “luchita”, primero proponiéndose como aspirante a la dirigencia estatal, porque como es lógico en cualquier momento lo llamarán seguramente a la mesa a negociar y algo le irán a dar para que se haga a un ladito y deje el paso libre a Jorge Inzunza Armas, quien tiene ya el respaldo necesario para ir al frente en la posibilidad de ser el próximo dirigente estatal.

De suceder las cosas bajo está lógica, el Partido Acción Nacional concretará el primer paso para su reconstrucción interna después de la zarandeada que les puso a todos los partidos políticos el Movimiento de Regeneración Nacional, pues un punto fundamental para avanzar en el objetivo de rehacerse lo es contar con un refresco en las estructuras directivas.

Después de tener una nueva cabeza, el PAN mexiquense tendrá que pensar en lo que sigue, y eso deberá ser también la renovación de las dirigencias municipales, algunas de las cuales por cierto más que simular trabajo partidista, de plano están operando para otras personas, grupos e intereses que van desde Morena, el PRI y a favor de algunas estructuras gubernamentales.

De ahí la importancia de reconstruir esas estructuras políticas, sobre todo aquellas donde los jóvenes panistas y las mujeres puedan verse representados, dado que la falta de un espacio de participación en ese nivel ha dado como resultado que muchos de ellos simplemente se retiren de las funciones de partido o, mejor, se vayan a otros institutos políticos a probar suerte.

El tercer objetivo, no por ello menos importante para Jorge Inzunza Armas, en el PAN mexiquense, debe ser por supuesto poner en orden el padrón de militantes, ampliamente cuestionado previo a la elección del 1 de julio y en el cual evidentemente se están cometiendo “errores” que van desde lo “inflado” con personas que incluso ya murieron, hasta la migración partidista que tanto daño les hizo en la pasada elección.

Y es que según cálculos conservadores, el padrón de militantes de Acción Nacional en el Estado de México primero se “infló”, así como que con intenciones de decir que eran muchos y poderosos, para sacar lo más posible a la hora de las negociaciones que los otros partidos involucrados en la coalición Por el Estado de México al Frente, y luego simplemente se vació, porque públicamente fueron muchos los panistas que dijeron que se iban a otras fuerzas, principalmente a Morena, y otros que no lo hicieron público pero que también se fueron o simplemente se apartaron del PAN y se dedicaron a sus vidas privadas, dejando a un lado al albiazul.

Ese padrón de militantes debe rehacerse, no solamente para evitar que se sigan teniendo como presuntos militantes a muchos que ya pasaron a mejor vida, sino, además, porque es necesario fortalecerlo, nutrirlo, llenarlo nuevamente, porque si el PAN aspira a algo en futuros proceso políticos, lo primero que necesita es con qué hacerlo, y para eso se necesita gente, reavivar el antiguo orgullo panistas, adaptándolo a los nuevos tiempos y circunstancias que hoy privan en la sociedad de este nuevo siglo.

 

Núñez Armas se prepara

 

Y ya que hablamos de panistas, hay que comentar que Juan Carlos Núñez Armas se prepara de tiempo completo para debutar en tres meses más como flamante coordinador de asesores de Raciel Pérez, quien será el próximo presidente municipal de Tlalnepantla de Baz, municipio donde, para no variar, ganó el Movimiento de Regeneración Nacional en la pasada elección local.

De Juan Carlos Núñez Armas se pueden decir muchas cosas, un hombre acostumbrado a estar en el ojo del huracán, persona de retos y con amplia trayectoria política, con el que se puede o no estar de acuerdo, pero hay que reconocerlo como alguien que sí sabe un rato tanto de política como de administración pública, por lo que su adhesión a la administración del supuesto Morenista, Raciel Pérez, podría aportar resultados significativos para el próximo alcalde de Tlalnepantla.

Juan Carlos Núñez Armas, el nuevo «Pepe Grillo» del próximo alcalde de Tlalnepantla, Raciel Pérez Cruz.

Juan Carlos Núñez creó su propio movimiento subversivo en la pasada elección local, primero porque no estaba muy contento con el proceso de selección interna del candidato a la presidencia municipal de Toluca, y, segundo, porque nunca fue de los convencidos de ir en coalición con la izquierda representada por el Partido de la Revolución Democrática.

El tiempo le dio la razón, de una forma u otra, pues es evidente que los resultados cosechados por esa coalición no fue lo mejor para el PAN, ni a nivel local ni a nivel estatal, de ahí la caída electoral estrepitosa que si bien se dio en un ambiente nacional totalmente dominado por Morena, quizá se pudo hacer algo más a favor de Acción Nacional.

Pero ahora el prestigiado panista toluqueño, ex alcalde por esa fuerza política, será el “Pepe Grillo” de Raciel Pérez Cruz, el próximo presidente municipal de Tlalnepantla, uno de los municipios económicamente más importantes del país, además de por su poderío presupuestal, porque concentra n espectacular poder económico propio con una importante zona industrial asentada ahí y un sector terciario, de servicios, en constante evolución, lo que aporta en impuestos locales cantidades muy importantes de dinero.

Sin embargo Tlalnepantla tiene muchos años de miseria política por gobiernos inoperantes que dieron más problemas que soluciones a los ciudadanos de Tlalnepantla, lo que provocó el resurgimiento del “ciudadanismo” en esa localidad donde, les guste o no, hay organizaciones ciudadanas que en los hechos son más poderosas en la toma de decisiones que cualquier nivel de autoridad gubernamental.

Ese será quizá el reto más importante para Raciel Pérez Cruz y su “consejero espiritual” Juan Carlos Núñez Armas, el conjuntar esfuerzos con la sociedad organizada de Tlalnepantla, sumar los recursos públicos y privados, para atacar los grandes problemas que heredarán de un gobierno ineficiente como el que actualmente opera en esa localidad.

Las carencias y necesidades son muchas allá, sobre todo por los casi 12 años que lleva sin un mantenimiento adecuado el territorio municipal, por lo que tendrán que ponerse a trabajar muy en serio, sobre todo si pretende el gobierno emanado de Morena dar muestra de capacidad política y administrativa. Suerte para el próximo alcalde y también para su coordinador de asesores, quien debe demostrar que por encima de cualquier diferencia ideológica o política, es capaz de dar buenos resultados en cualquier trinchera que se le confía.

 

¡Bara, bara, bara, bara!

 

Hace unos días salió a relucir un asunto que evidentemente no es nuevo y que lamentablemente se registra en distintas latitudes cuando hay un cambio de administración, sobre todo municipal. No faltan los “listos” que pretenden aprovechar el “río revuelto” que normalmente se presenta cuando un gobierno municipal va de salida y otro de entrada, para hacerse de unos pesos a cambio de vender plazas en la supuesta nueva administración.

El asunto llevó al equipo de transición del presidente municipal de Toluca a lanzar una alerta a los ciudadanos de la capital mexiquense para que no se dejen engañar por quienes andan ofreciendo presunto empleo en la próxima administración que encabezará Juan Rodolfo Sánchez Gómez, ahora por el  Movimiento de Regeneración Nacional.

Y es que no fueron ni uno ni dos los que cayeron en esta clara forma de fraude, pues son varios los que sí se fueron a inscribir e hicieron cola para presentar documentos que avalen su formación profesional y experiencia a efecto de buscar un lugar en la próxima administración municipal de Toluca.

El punto es saber ¿quién fue el inteligente que puso en marcha la “estrategia” para hacer que varios “inocentes” cayeran en el engaño y le entraran con una “lana” para dizque obtener un trabajo?

Eulogio Carpio Mejía presuntamente implicado en la venta de plazas para la administración de Juan Rodolfo Sánchez Gómez, en Toluca.

Bueno, pues las investigaciones ya están en marcha, y aunque todavía no se puede ofrecer un resultado contundente sobre quién intentó aprovecharse de la evidente necesidad de empleo que priva entre los mexicanos para tratar de sacar ventaja del momento político que vive la entidad, pues ya se maneja por lo menos un nombre de alguien que quizá tuvo la “brillante” idea.

Eulogio Carpio Mejía es el primer nombre que salió a relucir en la investigación realizada en ese sentido por el equipo de colaboradores de Juan Rodolfo Sánchez Gómez, como presunto responsable de esa operación.

Con base en lo trascendido, que reitero no es oficial, se señala a Eulogio Carpio Mejía como quien emprendió la práctica, que no es nueva, de buscar “inocentes” para ofrecer plazas laborales en la próxima administración municipal de Toluca.

A Carpio Mejía se le recuerda en el Partido Revolucionario Institucional (PRI), incluso hay quien lo consideraba como uno de los principales “operadores políticos” de aquella administración que dirigió al PRI con Isidro Pastor Medrano como presidente del Comité Directivo Estatal del tricolor, donde era uno de los principales “ejecutores” de las políticas ideadas y emprendidas por el “Comandante” Pastor, como algunos lo conocen.

Sin embargo, tiene muchos años que no se le ve a Eulogio Carpio Mejía en la palestra del primer nivel de la política mexiquense, y la última vez que apareció por ahí en las lides fue precisamente en torno al equipo de Isidro Pastor Medrano que intentó hacerlo candidato independiente a la gubernatura del Estado de México, objetivo que, todos lo saben, se frustró por un fallo del Tribunal Electoral del Estado de México que dio la razón al Instituto Electoral mexiquense que observó cédulas de apoyo a esa presunta candidatura con severas irregularidades como uso de documentos de identidad (credenciales del IFE e INE) de personas que años atrás murieron y de otras privadas de su libertad y con sus derechos civiles suspendidos.

Pues, de acuerdo con la investigación que está en marcha para averiguar quién fue el “genio” que ofreció plazas en la próxima administración municipal de Toluca, ese es uno de los nombres que más suenan como presunto operador de la estrategia.

Hasta donde se sabe por declaraciones de algunos que sí cayeron en el cuento, pues de boca en boca se comenzó a generar el “chisme” de que había plazas libres en el próximo ayuntamiento de Toluca, y se les decía a los interesados que hicieran contacto con “el Licenciado” en un número telefónico celular, en el cual, quien respondía, le daba los buenos días, le informaba sobre los supuestos requisitos que había que cumplir para aspirar a un empleo, y les daba una dirección donde presentar documentos y una cuenta de Banamex, por cierto de la tarjeta “Saldazo” que opera la cadena de tiendas de conveniencia Oxxo, para ahí hacer un depósito que iba de 2 mil 500 a 5 mil pesos, como presunta “fianza” para garantizar el empleo.

Dicen, solo dicen, aclaro, no tengo pruebas, que fueron decenas los que cayeron lamentablemente en esta práctica, y por lo tanto habrían depositado dinero a la cuenta en referencia, a pesar de que quien está detrás de todo esto evidentemente no pertenece al equipo de colaboradores del próximo presidente municipal de Toluca.

Hasta donde se tiene conocimiento, existe una denuncia formal del equipo de colaboradores de Juan Rodolfo Sánchez Gómez en espera de que se investigue, aclare y sancione al o los presuntos responsables de esta práctica fraudulenta, pues se supone que sí hay una cantidad importante de dinero que se reunió en la o las cuentas donde se hicieron los depósitos.

Sinceramente deseo que el nombre de Eulogio Carpio Mejía se limpie sobre tal acusación, pues si está o no verdaderamente implicado en estos hechos no lo podemos afirmar, pues no somos jueces ni agentes del Ministerio Público. Será la autoridad judicial responsable la que haga las indagatorias correspondientes y, de acuerdo con lo que obtenga, pues que califique y eventualmente sancione, llámese como se llame el responsable, porque evidentemente es un asunto que, de no aclararse a tiempo, podría crear un antecedente muy negativo que bien podría generar suspicacias sobre los próximos responsables de administrar el gobierno municipal de la capital del Estado de México.

 

La última y nos vamos…

 

El equipo técnico asesor que rodea al gobernador Alfredo del Mazo Maza trabaja a marchas forzadas en la integración del primer informe de gobierno de esa administración estatal. Todo son números, resúmenes ejecutivos de lo hecho y evaluaciones permanentes a una administración muy grande en la cual es necesario un esfuerzo de concentración y síntesis.

A pesar de las adversidades, el gobierno de Alfredo del Mazo ha trabajado y sí tiene resultados importantes que presentar ante los ciudadanos mexiquenses, ante quienes legalmente está obligado a rendir cuentas puntuales de lo realizado y de lo que falta por hacer.

Alfredo del Mazo Maza rindió protesta al medio día del 15 de septiembre, en la Cámara de Diputados, y nos días después, cuando apretaba el acelerador para poner en marcha a su gobierno, vino el terremoto del 19 de septiembre del 2017, el cual evidentemente significó una complicación de tamaño descomunal que hasta la fecha cobra todavía facturas.

El análisis de los resultados de Alfredo del Mazo debe ser en el contexto de sus circunstancias.

Nadie en su sano juicio debe hacer a un lado ese factor a la hora de hacer cuentas sobre lo hecho y lo que falta, porque se trabajó intensamente a partir de ese fenómeno natural que afectó miles de estructuras en esta entidad, y de ahí para adelante tuvo que emprender camino la nueva administración estatal, encabezada por un hombre joven pero de amplia experiencia que poco a poco se ha ido asentando en esa responsabilidad y ha dado resultados concretos en diferentes áreas, aunque lamentablemente esto no es una isla y tampoco podemos medirnos al margen de la circunstancia nacional, sobre todo en materia de resultado en seguridad pública y los evidentes efectos políticos que arrojó la reciente contienda electoral del 1 de julio.

Dicen que México es otro a partir del 2 de julio del 2018, y no solamente porque por primera ocasión en la historia de este país se eligió a un gobierno de un partido político totalmente opuesto al que nos tenía acostumbrados a gobernarnos, sino porque evidentemente la elección del 1 de julio arrojó una nueva conformación política para el país, para el Estado de México y para cada uno de los 125 municipios mexiquenses, al cual nos tendremos que ir acostumbrando y trabajando sobre ese nuevo tapete.

A Del Mazo no se le puede ver aparte de esa óptica, se le tiene que medir en contraste con las circunstancias, desde el terremoto del 19 de septiembre del 2017 hasta los resultados electorales del 1 de julio, todo eso, y muchas cosas más, se convirtieron en factores que tienen y tendrán efectos importantes en el desarrollo de una gestión gubernamental que se esfuerza por hacer las cosas, pero que verdaderamente ha tenido que sortear un escenario muy complicado, por lo que el análisis debe ser, hoy más que nunca, objetivo y serio, sin incurrir en estridencias en las que otros quieran sacar leña. ¿O no?

 

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