Visión Puntual

Por: José Contreras Contreras

Los caprichos de Higinio

 

Los acuerdos se habían alcanzado la tarde del martes, incluso de votó y se aprobó en todos sus términos el análisis realizado por el Órgano Superior de Fiscalización del Estado de México a la Cuenta Pública Estatal y Municipal del 2017; sin embargo, una llamada de última hora revirtió todo. El verdadero “patrón” de los diputados del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) dio la instrucción y había que acatarla. El dictamen se rechazó en el pleno legislativo por la mayoría absoluta de esa nueva fuerza política que hoy domina en el Poder Legislativo mexiquense.

El primer sorprendido fue el diputado Tanech Sánchez Ángeles, presidente de la comisión de vigilancia del Órgano Superior de Fiscalización, quien el martes previo había “planchado” las cosas con los legisladores de todos los partidos políticos representados en la LX Legislatura para aprobar el mencionado dictamen, pero ahora recibía una señal totalmente contraria.

Enmudeció Tanech, salió corriendo a la curul de su coordinador de la fracción, Maurilio Hernández González, quien no dijo mucho, solo: “es cierto”. Ambos movieron la cabeza de un lado a otro, con la misma expresión de sorpresa, como quien sabe lo que viene.

Fue entonces que la instrucción comenzó a regarse de curul en curul, para que todos los miembros de la mayoría de Morena supieran lo que tenían qué hacer. Y eso que, dice Ricardo Monreal, “en Morena no hay línea”. Pero sí la hubo.

¿De dónde provino la llamada telefónica que cambió el destino de la Cuenta Pública 2017 del Estado de México? ¿Quién tiene el poder suficiente para dar una instrucción de ese tamaño? ¿Por qué el cambio de “estrategia? ¿Quién gana y quién pierde con esa instrucción tan relevante desde el “más allá”?

No, no fue Andrés Manuel López Obrador, él seguramente tiene cosas mucho más importantes a unos días de rendir protesta como máximo responsable de los destinos de este país, tampoco fue la próxima súper delegada federal, Delfina Gómez Álvarez, a quien físicamente no se le ve desde hace buen rato, dicen que porque está siendo sometida a una intensa preparación para desarrollar adecuadamente lo que pronto será su misión de “Virreina” en esta entidad.

Higinio Martínez Miranda, ¿el verdadero responsable del rechazo al análisis de la Cuenta Pública 2018?

“Fue Higinio”, “Higinio dice que no”, “es instrucción, no recomendación”, fueron algunos de los comentarios que se regaron como pólvora entre los diputados de Morena en el Congreso mexiquense.

Bien a bien nadie dijo “esta boca es mía”, y mucho menos explicaron el por qué del cambio de señal. Era simplemente una “instrucción” desde lo más alto de la estructura del Movimiento de Regeneración Nacional en el Estado de México, lo que dejó muy claro quién es el que ejerce el verdadero poder en esa fuerza política en suelo mexiquense.

El por qué, todavía no está claro. Algunos hicieron trascender que es toda una estrategia dirigida 100 por ciento en contra del ex gobernador Eruviel Ávila Villegas,  quien Higinio Martínez Miranda, hoy senador de la República, no cuenta entre sus amistades ni lo tiene en la lista de presentes que enviará la próxima navidad.

Otros aseguran que se trató de un simple “capricho” porque alguien no le cumplió un “capricho” al cacique de Texcoco, hoy convertido en máxima figura política de la nueva fuerza mayoritaria en suelo del Estado de México. La verdad nunca se sabrá, lo único que sí puedo asegurar es que él fue el responsable de una de las escaramuzas políticas más interesantes de los últimos meses en esta entidad, la cual tendrá responsabilidades y podría tener efectos incluso devastadores en el acomodo de las fuerzas políticas locales.

 

¿Qué sigue?

 

Hay muchas versiones, desde quienes confían en que la devolución a comisiones legislativas del análisis de la Cuenta Pública 2017 no tendrá ningún efecto legal, porque la Ley en la materia fue modificada en el año 2011 precisamente para prevenir que hubiera ese tipo de afectaciones, hasta quienes dicen que sí, que habrá sacrificios estilo aztecas para “calmar la ira de los dioses”, aunque sea los de Texcoco.

Ayer el consejero nacional del Movimiento de Regeneración Nacional, Emilio Ulloa Pérez, dio cuenta precisamente de esos cambios legales que se hicieron en su oportunidad para quitar la facultad a los legisladores de “calificar” la Cuenta Pública y, eventualmente, poder sancionar a algún presunto responsable de actos ilícitos en el gasto público.

Emilio Ulloa Pérez explicó que “no pasa nada” si se aprueba o no la Cuenta Pública 2017.

Por eso también llamó a los legisladores mexiquenses a, más allá de ver en este asunto un episodio de confrontación política, sacar provecho de la situación y llevar el asunto al trabajo de reformas y adiciones al marco legal para devolver a los diputados la facultad de “calificar” la cuenta pública y sancionar a quien se pase de listo con los recursos públicos.

Es evidente que en ese aspecto pronto se verán resultados, porque no es solamente Emilio Ulloa Pérez el que piensa que esa medida es necesaria, son muchos más, incluso diría que la mayoría de los coordinadores parlamentarios están de acuerdo en esa posibilidad, a excepción del Partido Revolucionario Institucional, que ha guardado una actitud poco beligerante, quizás porque saben los del tricolor que eventualmente los primeros sancionados podrían ser militantes de ese instituto político.

Pero sí hay coincidencia de que la ley debe reformarse en ese sentido, uno, para que los diputados sean los directamente responsables de la fiscalización del gasto público del estado y los municipios, pues es evidente que el Órgano Superior de Fiscalización no ha hecho su trabajo desde hace varios años, no solo ahora que lo encabeza Fernando Valente Baz Ferreira, sino desde antes.

Comenté hace un par de semanas en este mismo espacio cómo opera desde hace años el OSFEM, como una especie de “despacho de asesoría fiscal”, sobre todo para los municipios, a los que prácticamente le ofertan la posibilidad de salir bien librados de cualquier revisión, obviamente a cambio del pago de los servicios. Sí, cobran a los presidentes municipales para que sus reportes financieros salgan “limpiecitos”, aunque no lo estén.

Mientras el Órgano Superior de Fiscalización no asuma su responsabilidad en esta materia y comience a ejercer la presión necesaria para erradicar prácticas irregulares en los ayuntamientos y en las propias dependencias y organismos autónomos del Estado de México, cualquier medida política saldrá sobrando.

Por eso, los diputados necesitan retomar el control, lo que evidentemente implicará el cese, tarde o temprano de Fernando Valente Baz Ferreira, quien aquí también comentamos que tiene las horas contadas. Incluso hay quien dice que firmó su renuncia el jueves pasado, justo cuando le echaron para atrás el análisis de la Cuenta Pública 2017, pues obviamente eso no quiso decir nada más ni nada menos que su chamba vale un cacahuate.

Por el momento la autoridad estatal está tranquila con relación a esa bronca, en primer lugar porque la responsabilidad en la Cuenta Pública del 2017 es sumamente limitada, de solo cuatro meses, en los cuales por cierto se ejerció la menor cantidad del presupuesto de ese año, no por falta de ganas se la entonces nueva administración mexiquense, sino porque prácticamente les dejaron las cuentas en ceros y no tenían ya para ejercer.

Tampoco les apura mucho el tema porque no hay, por el momento, apartado legal que diga que alguna instancia puede castigar administrativa o penalmente a cualquiera de los presuntos implicados, dado que, ya se dijo, hoy esa posibilidad está limitada a cero, mientras no se devuelvan los “dientes” a los legisladores.

Lo único que habrá que ver en las próximas horas es la ruta de “reconformación” que los diputados de Morena asumirán para este sonado caso, 100 por ciento político, por cierto, por lo que de igual manera tendrá que resolverse, tal vez cumpliéndole el presunto “capricho” pendiente al señor Higinio, quien ya mostró el músculo, y quizá acudiendo a una instancia superior, si es que la hay, para recordarle que “hay niveles”.

 

La crisis de la partidocracia

 

Lo que sucede hoy en el Partido Acción Nacional y en el Partido de la Revolución Democrática del Estado de México deja claro que la llamada partidocracia que dominó este país, y en particular a esta entidad, por décadas, está en plena crisis.

El Partido Acción Nacional resolvió favorablemente su elección interna con un ejercicio más de forma que de fondo. Desde antes del registro de aspirantes a dirigir al PAN mexiquense muchos sabían quién iba a ganar. “Le toca”, decían. “No tiene nadie enfrente”, coincidían otros, y los más conocedores aseguraban que se trataba de una especie de lucha libre mexicana en la que el resultado se pacta antes de que los contendientes suban al ring.

El “triunfo” de Jorge Inzunza Armas en realidad no tiene ningún efecto directo sobre la lamentable situación que atraviesa actualmente el Partido Acción Nacional a nivel nacional, y específicamente en el Estado de México. Ese resultado no hará bien a la militancia, no hará que regresen los que ya se fueron; es más, tampoco evitará el nuevo éxodo que todo el mundo sabe que vendrá tan pronto como el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa cree su nuevo partido político.

¿Ganó o concertó la presidencia del PAN mexiquense?

El PAN mexiquense no va a resolver ninguno de sus problemas actuales bajo el “liderazgo” de Jorge Inzunza Armas, por el contrario, con él al frente es más probable que lo que queda del PAN mexiquense se vaya a pique de forma definitiva, pues si algo caracteriza al político albiazul es lo agachón, lo medianito y, sobre todo, su falta de capacidad personal en materia de ganar elecciones.

Hay que recordar que Inzunza Armas nunca ha ganado una elección. Ha sido diputado y ha ejercido cargos al interior del Partido Acción Nacional, pero ninguno de ellos como resultado de un triunfo en una elección interna o constitucional. Se trata de uno de esos muchos zánganos de la política que ha ido subiendo poco a poco a costa de la negociación, de ponerse como tapete cuando ha sido necesario, y de quedarse calladito cuando así le ha convenido para sus intereses personales.

Por eso existe la convicción entre la militancia del PAN mexiquense que Jorge Inzunza Armas no es la solución, más bien es parte del problema que ha llevado a esa fuerza política prácticamente a la extinción, a un estado de acomodaticia relación con el poder para seguir “nadando de a muertito”, obteniendo algunos cargos de componenda, de esos que permiten al partido y a quienes se han enriquecido a costa del mismo seguir brincando por ahí de cargo en cargo, solo para seguir cobrando.

Por cierto, ¿alguien sabe de qué ha vivido el flamante nuevo presidente del Partido Acción Nacional en el Estado de México, Jorge Inzunza Armas, desde hace más de 15 años? En efecto, adivinó usted, del presupuesto, traducido éste en dieta para diputados plurinominales o de las “bondades” de las prerrogativas que recibe el PAN del Instituto Electoral del Estado de México y que solamente se reparten entre unos cuantos. Así es que muy productivo, tampoco es don Jorgito.

 

¿Quién ganó en realidad?

 

Bueno, pues el auténtico beneficiario de la elección interna del Partido Acción Nacional en el Estado de México se llama Enrique Vargas del Villar, ahora presidente municipal de Huixquilucan, quien, por cierto, rendirá protesta a ese mismo cargo el próximo 1 de enero, para convertirse en uno de los escasos beneficiarios de la reforma política que favoreció la figura de la “reelección consecutiva”.

Vargas del Villar es el auténtico artífice de la victoria de Jorge Inzunza Armas en la elección interna del PAN mexiquense, él lo eligió, él lo financió, él lo enlazó con los grupos políticos que determinan en realidad el rumbo del voto al seno de Acción Nacional.

¿Era Inzunza Armas el mejor candidato para hacerlo presidente del PAN mexiquense? Para Vargas del Villar sí, pues evidentemente estamos hablando del más dúctil, el más manso y el más obediente, alguien reconocido por su ciega actuación a favor de los intereses que defiende.

Enrique Vargas del Villar ¿virtual candidato del PAN a la gubernatura del Estado de México?

Lo que el presidente municipal de Huixquilucan en realidad necesitaba era alguien que allanara el camino para el proyecto político que Vargas del Villar encabeza, el cual se llama gubernatura del Estado de México, en el cual, por cierto, ya tiene dados pasos muy importantes, sólidos, definitivos, los cuales difícilmente habrá otro personaje en Acción Nacional que pueda igualar, y menos superar.

Enrique Vargas del Villar es en este momento el panista mejor posicionado en el ámbito político del Estado de México, gobierna uno de los municipios más importantes no solo de territorio mexiquense, sino del país en general, donde se concentra no solamente la riqueza en su máxima expresión, sino que, dicen los que saben de política, es sede de las definiciones políticas de trascendencia.

Los que saben de política dicen que quien quiere ser gobernador del Estado de México tiene que estar muy bien parado en la iglesia del Señor del Huerto y en la catedral de la iglesia anglicana que precisamente se asienta en Huixquilucan, así es que no creo que haya alguien mejor relacionado con esa fuerza política y con el peso específico de la comunidad judía en México que su presidente municipal.

Vargas del Villar, hay que reconocerlo, ha dado pasos definitivos en su aspiración por gobernar al Estado de México, y para eso hará uso, en el mejor sentido de la palabra, de la dirigencia estatal de Acción Nacional, donde todos se le cuadra e incluso lo saludan como El Jefe.

 

La última y nos vamos…

 

Como “peligroso” calificaré el momento que vive la Universidad Autónoma del Estado de México, donde se pasó de la conciliación al enfrentamiento, donde las formas dejaron de ser relevantes y hoy se trabaja bajo la ley de la “raja tabla” y el “tope donde tope”.

Es cierto que la institución educativa superior de la entidad requiere de mano firme pasa superar los momentos complicados que atraviesa desde hace por lo menos un año, cuando salieron a relucir presuntos asuntos de malos manejos financieros y el gobierno de Oaxaca puso de manifiesto que ahí hubo pésimos servidores públicos universitarios que sacaron provecho personal del cargo que ejercieron.

Sin embargo, no todo es apretar, la institución, como máxima expresión de la universalidad, es sede lógica de una diversidad de pensamientos que difícilmente se pondrán alguna vez de acuerdo, más que en lo fundamental, en aquello que realmente incumba a toda la comunidad.

Por eso sorprende la actitud de quien debería ser el torero número uno de la UAEM convertido en “fajador”, trenzado en conductas de tu por tu con quienes hoy experimentan las delicias del poder desde el Legislativo mexiquense.

¿Será el enfrentamiento con los diputados de Morena el mejor camino para resolver la problemática de la UAEM?

Poco se va a arreglar a favor de los universitarios desde la trinchera de la bravuconada. Hay que recordar a quien así actúa que los señores y las señoras diputadas de la LX Legislatura local tendrán la última palabra a la hora de ponerle cheques al cheque del presupuesto estatal que la UAEM ejerza el próximo año, y el que sigue, y el que sigue, los cuatro que integran el periodo de cuatro años para el cual el actual rector fue elegido.

Ya le dieron un puntapié con su propuesta de reforma a la Ley de la Universidad Autónoma del Estado de México los diputados de la mayoría del Movimiento de Regeneración Nacional, y de igual forma podrían hacerlo con su solicitud de aumento presupuestal para el año 2019, y no es que los legisladores morenistas no estén de acuerdo en las necesidades financieras de esa institución, eso salta a la vista, pero si les calienta demasiado el agua le van a aplicar seguramente la misma que a la señora secretaria de Seguridad, Maribel Cervantes Guerrero, a quien en su cara le dijeron que antes de darle un solo peso para el próximo año, tendrá que entregar resultados contundentes en materia de combate de prevención y combate al delito, pero, sobre todo, de erradicación de la corrupción.

Ambos parámetros son los que le esperan a la institución auriverde si quien la encabeza no comprende y aprende que además de un brillante académico se requiere ser aunque sea un poco político cuando se ejerce esa responsabilidad.

Por si no entendió el mensaje el doctor Barrera Baca, ya le enviaron dos exhortos los legisladores, lo que nunca había ocurrido en la bicentenaria historia de nuestra máxima casa de estudios, y antes de ponerse bravo, habría que revisar esos documentos, entenderlos, y preparar un informe pormenorizado de todos aquellos rubros que los diputados han señalado como urgentes de atender en la UAEM.

Acuerdos son los que se necesitan, no enfrentamientos. Así no se gana nada, sobre todo en una lucha en la que podrían quedar atrapados en medio algo así como 80 mil estudiantes de media superior y superior que no tienen la culpa de las nuevas formas de acción y reacción a nivel parlamentario en esta entidad.

No soy quien para dar consejos, pero si alguno de los que cobran como “asesores” en torno al jerarca de la UAEM se diera una vueltecita por la Cámara de Diputados del Estado de México, observa, analiza, aprende y comprende, bien sería capaz de plantear una estrategia más adecuada para resolver los desencuentros entre la autoridad universitaria y los nuevos dueños del balón. Ah, y también del presupuesto 2019, por cierto. ¿O no?

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