Grupo Puntual / Antonio Huerta Gutiérrez
Una jugada política de alto nivel es la que se lee con el regreso de la maestra Delfina Gómez Álvarez a su escaño en el Senado de la República.
Será como una carambola de tres bandas.
Es previsible que se convertirá en la voz de Andrés Manuel López Obrador en un espacio vital donde ha perdido fuerza porque el coordinador de la bancada de Morena, Ricardo Monreal Ávila se le ha subido a las barbas.
Al mismo tiempo, tendrá más movilidad para las labores inherentes al cargo de coordinadora de los comités de la Cuarta Transformación para el que fue seleccionada por su partido, y, desde la Cámara Alta, se convertirá en una piedra en el zapato para el gobierno priista que encabeza el Estado de México.

