Grupo Puntual / Horacio Jiménez
Como si se tratara de una princesa inmaculada, Marcelo Ebrard exige lo imposible para no abandonar a Morena.
Por un lado, quiere entre el 26 y 27 por ciento de candidaturas al senado y a las diputaciones para su expresión.
Y por el otro, pretende que la dirigencia nacional del Movimiento de Regeneración Nacional le ofrezca una “amplia disculpa pública” por el supuesto fraude que le hicieron en en el proceso interno de la 4T.
Analistas políticos consideran que las exigencias del excanciller, no son más que caprichos imposibles de cumplir.
Se trata, afirman, de pretensiones que Marcelo Ebrard bien sabe que no le cumplirán.
Y supuestamente de esta manera, se marchará de Morena con la frente en alto.
Ebrard no es más que un traidor, quien ni siquiera podrá ser candidato presidencial de Movimiento Ciudadano, afirmó el catedrático universitario Anselmo Zaragoza.
Y es que, indicó, la contienda interna de MC, la ganará el gobernador con licencia de Nuevo León, Samuel García.

