EXISTEN INFINIDAD DE QUEJAS EN CONTRA DE LA AGENCIA DE AUTOS; NO HAY PIEZAS Y TARDAN MESES LAS REPARACIONES
CRISTINA HUERTA

“Lo barato sale caro”, y esa es una lección que la familia Peña ha tenido que aprender dolorosamente, al tener desde hace más de medio año su vehículo, nuevo, parado porque le salió “chafa” y la concesionaria no ha sido capaz de traer una refacción que, de otra marca, sería cuestión de ir a la esquina por ella.
Se trata de la empresa de origen chino Changán, la camioneta en este caso es una modelo UNIC, la cual fue adquirida por la en la agencia ubicada en Avenida Pino Suárez, frente al parque Árbol de la Vida, en Metepec, donde desde hace más de medio año los traen a vuelta y vuelta y no son capaces de resolver el desperfecto en un compresor del sistema de aire acondicionado.
Los pretextos son muchos, pero sobre todo lo que tiene impactados a los miembros de la citada familia es la falta de responsabilidad y de respeto por su tiempo, la falta de confiabilidad entre lo que prometen y lo que no les cumplen. Total, un desastre.
Los afectados relataron que adquirieron el vehículo chino en diciembre, pero en enero ya presentó una falla muy seria en el sistema de refrigeración, simplemente no enfriaba. Por ello, decidieron hacer válida la garantía que les extendieron cuando la compraron y fueron directamente a la sucursal.
Ahí les dijeron, primero, que era una falla menor, y que su “soporte técnico” se haría cargo del asunto. Les retuvieron el vehículo 3 días, luego pasó una semana y nunca les llamaron, como habían prometido, cuando les avisaran que podían pasar por el auto.
Fueron a la agencia y ahí la historia ya había cambiado, les dijeron que la falla no tenía reparación, que había que reemplazar la pieza, pero que “desgraciadamente”, como era un vehículo de importación, tenían que ir hasta China por la pieza.
La ridícula respuesta obviamente no fue recibida con agrado por los afectados, quienes preguntaron que qué harían ellos mientras, sin vehículo, a lo que les respondieron que no podían ofrecer un auto de remplazo porque no tenían, que como la marca era nueva en México, no había stock y que tenían que ser pacientes y esperar.
También aclararon que el proceso no sería corto, que el tiempo estimado para traer a México la pieza y reemplazarla era de dos a tres meses, lo que casi vuelve locos a los miembros de esta familia, pues se preguntaban ¿dónde quedaba su inversión si no podían emplear el vehículo?
A regañadientes pero los afectados tuvieron que aceptar la situación y hacerse a la idea que se iban a quedar de dos a tres meses sin su coche “nuevo”.
Pero tampoco esa promesa se cumplió y la realidad es que llevan más de medio año con el vehículo Changán parado en el corralón de la agencia automotriz.
Los afectados han tratado ya de reclamar por vías legales, a través de la Procuraduría Federal del Consumidor, donde no encontraron ninguna respuesta y mucho menos apoyo para resolver la situación que enfrentan, pues les han dicho que esa marca no tiene respaldo legal en México.
Por ello, hicieron un llamado a las autoridades a intervenir para resolver el estado de indefensión en el que se encuentran y, al mismo tiempo, exhortaron a la sociedad a no dejarse engañar por este tipo de empresas chinas, pues no cumplen con lo que prometen y tienen un pésimo servicio de soporte técnico.
Los responsables de esta problemática son en gran medida Ismael Torres, encargado del taller de Changan y David Valderaz es el encargado de la agencia.
