SE VALE CRITICAR A LA 4T, PERO NO A TRAVÉS DE MENTIRAS Y FAKE NEWS
PAOLA MARÍN

El derecho a la verdad enfrenta una embestida desde ciertos medios de comunicación ligados a intereses oligárquicos, que han recurrido a la desinformación y a la manipulación como estrategia política.
Señalamientos sin sustento, noticias falsas y campañas de desprestigio buscan confundir a la opinión pública y debilitar los avances alcanzados en el marco de la Cuarta Transformación.
La crítica es legítima y necesaria en un sistema democrático; sin embargo, el uso de mentiras deliberadas no fortalece la pluralidad, sino que erosiona la confianza ciudadana.
En este contexto, intelectuales y analistas políticos independientes han hecho un llamado a ejercer el periodismo con responsabilidad, ética y apego a los hechos, garantizando a la población su derecho a estar informada con veracidad.
La defensa de la verdad es un deber colectivo, indispensable para consolidar una vida pública más democrática y transparente, libre de los intereses de grupos de poder que pretenden manipular la información.
