GESTIÓN DE YOSELIN MENDOZA CORRIGE ERRORES JURÍDICOS Y GARANTIZA OBRA CLAVE DE SALUD
JUAN VÁZQUEZ RANGEL

El Hospital Regional del IMSS en Nicolás Romero fue un proyecto abandonado durante más de cuatro años, periodo en el que la falta de interés y la desidia de la administración anterior pusieron en riesgo una obra de gran relevancia para la región.
En los hechos, durante el gobierno del entonces alcalde Armando Navarrete no se lograron resolver las condiciones necesarias para concretar el hospital, heredando a la actual administración múltiples vicios e inconsistencias jurídicas que frenaron su avance.
Una de las principales irregularidades se originó en el manejo legal del predio, ya que no se realizó correctamente su incorporación al patrimonio municipal para posteriormente gestionar su desincorporación, lo que entorpeció los trámites ante la Legislatura local.
Con la llegada de la presidenta municipal Yoselin Mendoza, el proyecto fue retomado y destrabado mediante una gestión coordinada con autoridades estatales y federales, lo que permitió que la Cámara de Diputados local aprobara por unanimidad la desincorporación del predio.
El hospital contará con 260 camas y estuvo incluso en riesgo de trasladarse a otro municipio; sin embargo, lo que no se resolvió en cuatro años hoy se concretó en pocos meses, corrigiendo errores del pasado e impulsando uno de los proyectos de salud más importantes para el Estado de México.
