LA NUEVA ORGANIZACIÓN OPOSITORA, QUE FUE APALEADA EN 2024, SE OPONE POR MEDIO DE FALSEDADES A LA REFORMA IMPULSADA POR SHEINBAUM
JUAN CARLOS PAREDES

Mienten como respiran. Los líderes opositores de la ultraderecha en México se han agrupado una vez más para “tumbar” la propuesta de reforma electoral.
Como lo han hecho por décadas con el desafuero de López Obrador, con la campaña de que “es un peligro para México”, con el manejo de “narco presidente” y “narco presidenta”, la ultraderecha ataca de nuevo.
Un grupo de políticos y activistas, entre ellos quienes impulsaron la candidatura de Xóchitl Gálvez en 2024, así como figuras del entorno de Claudio X. González, anunciaron la conformación de un nuevo Frente Amplio Democrático para oponerse a la reforma electoral propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, argumentando que carece de consenso y podría afectar el pluralismo y la institucionalidad.
Sin embargo, este intento de recomponer fuerzas opositoras carga con el lastre del fracaso electoral de 2024, donde Gálvez, presentada como alternativa, fue derrotada de manera contundente pese al respaldo de múltiples agrupaciones y medios, lo que cuestiona la relevancia política de su nueva alianza.
La inclusión en la iniciativa de personajes como Vicente Fox, Francisco Labastida, Denise Dresser, Lorenzo Córdova y otros líderes de antaño profundiza la percepción de que este bloque busca reflotar figuras del pasado, más que ofrecer propuestas frescas y constructivas para México.
Mientras el Frente declara su intención de “defender la democracia”. Una farsa más.
Pese a su poder económico y al respaldo de medios de derecha, el Frente Amplio Democrático, como lo fue la Marea Rosa, volverá a ser derrotado por Claudia Sheinbaum, por la 4T y por el 70 por ciento de la población que apoya a la Presidenta, con uno de los mayores respaldos populares a nivel mundial.
