SALA DE ASUNTOS INDÍGENAS FALLA EN FAVOR DE PUEBLO ORIGINARIO, LO QUE APLICA PERSPECTIVA INTERCULTURAL Y SENSIBILIDAD SOCIAL
MARCO BERNAL

“Sentimos que la justicia por fin alcanzó a nuestros pueblos indígenas”, expresó Carmen, con la voz entrecortada, al conocer la resolución que devolvió la libertad a su esposo Tomás, indígena otomí sentenciado en 2014, mediante una amnistía otorgada por la Sala de Asuntos Indígenas del Poder Judicial del Estado de México.
En sesión pública extraordinaria realizada en el Palacio de Justicia, y con la presencia del magistrado presidente Héctor Macedo García, así como de integrantes del Congreso local y organismos de derechos humanos, las y los magistrados de la Sala votaron por unanimidad a favor del beneficio.
La magistrada Erika Castillo Vega, quien preside la Sala, junto con sus integrantes, determinó que durante el proceso se acreditaron irregularidades como la falta de traducción, ausencia de perspectiva intercultural en la defensa y condiciones de marginación que impidieron a Tomás comprender plenamente la imputación en su contra.
Con base en la Ley de Amnistía del Estado de México, la Sala confirmó su pertenencia a un pueblo originario, la inexistencia de reincidencia y el cumplimiento de la reparación del daño, lo que permitió restituirle sus garantías individuales bajo criterios técnicos y sensibilidad social.
Autoridades judiciales y el ombudsperson estatal coincidieron en que esta es la tercera amnistía concedida por la Sala de Asuntos Indígenas y que el fallo consolida una línea de actuación enfocada en la perspectiva intercultural, la equidad procesal y la corrección de desigualdades históricas dentro del sistema penal mexiquense.
