Grupo Puntual / Antonio Huerta Gutiérrez
Se quiera o no reconocer lo sucedido ayer en el Senado de la República con la propuesta de reforma para mantener a las fuerzas armadas del país realizando labores que corresponden a las policías, debe ser considerado como un duro golpe para el Gobierno de México y un acierto para el senador Ricardo Monreal, a quien, por cierto, en Palacio Nacional no lo ven con buenos ojos.
Estuvo a punto de ser rechazado definitivamente el dictamen y fue una maniobra certera del coordinador de los senadores de Morena retirar la propuesta y enviarla a un nuevo análisis de comisiones.
AMLO le debe una a quien ha bloqueado como aspirante presidencial.

