Grupo Puntual / Carlos Moreno
La dirigente estatal del PRI, Ana Lilia Herrera, opera bajo las órdenes del exgobernador Eruviel Ávila para imponer candidatos calificados como caciques y corruptos.
Esto, pese a que Eruviel renunció al PRI y se sumó a las filas del Partido Verde Ecologista de México.
Ante la evidente imposición de candidatos, existe una fuerte inconformidad de priistas en municipios como Toluca, Ecatepec, Huehuetoca, Jilotepec, Huixquilucan, Teoloyucan y muchos otros.
El caso más crítico es el de Tecámac, donde se afirma que el millonario cacique Aarón Urbina será el candidato a diputado y su hija Lili abanderará la presidencia municipal.
Los analistas políticos y catedráticos universitarios Anselmo Zaragoza y Félix Martínez Mateos coincidieron en señalar que se trata de componendas aceptadas e incluso impulsadas por la dirigencia estatal del PRI, Ana Lilia Herrera.
Lo grave es que Ana Lilia se deja influir por el exgobernador Eruviel.
De concretarse las imposiciones, apuntaron, será la tumba política del PRI, partido que enfrenta una fuerte caída electoral y un rechazo social superior al 80 por ciento.
La situación de imposiciones se registra en múltiples municipios, no solo en Tecámac, indicaron Zaragoza y Martínez Mateos.

