ENTRE DIVISIONES INTERNAS, DERROTAS ELECTORALES Y MILITANCIA REDUCIDA, EL TRICOLOR LLEGÓ A SU ANIVERSARIO
PAOLA MARÍN

El PRI marcó su 97 aniversario en medio de un panorama político adverso, con una presencia electoral disminuida y fuertes cuestionamientos internos sobre su rumbo y liderazgo.
La conmemoración se realizó con actos modestos y con una militancia reducida en comparación con las grandes celebraciones que durante décadas caracterizaron al partido que gobernó México por más de 70 años.
Analistas políticos coinciden en que el PRI enfrenta una de sus etapas más complejas, tras las derrotas acumuladas en elecciones federales y estatales, además de la pérdida de bastiones históricos que durante décadas formaron parte de su estructura territorial.
A la crisis electoral se suman disputas internas por el control del partido, así como críticas hacia la dirigencia nacional encabezada por Alejandro “Alito” Moreno, a quien diversos sectores responsabilizan del debilitamiento de la organización.
El escenario rumbo a los próximos procesos electorales mantiene incertidumbre dentro del tricolor, que busca redefinir su estrategia para recuperar presencia política en un contexto dominado por nuevas fuerzas y alianzas partidistas.
