ALEX SANCIPRIÁN
+++ LA MUJER COMO EJE TRANSFORMADOR DE LA VIDA Y LA HISTORIA
+++ SU INFLUENCIA REBASA LO PRIVADO Y CONSTRUYE NUEVAS REALIDADES SOCIALES
Más allá del ineludible romanticismo es menester ponderar la figura femenina como eje de la naturaleza humana.
Las mujeres han sido y son capaces de organizar transformaciones integrales a partir de ese don que les caracteriza: hacer, crear y forjar destinos.
Son referencia, asidero, historia que se desarrolla.
Su influencia es ilimitada.
La mayor de las veces se ocupan y en ese sentido las restricciones no va con su actuar.
Son inabarcables, poderosas, a pesar del fantasma de la sumisión que aún se les quiere imponer.
Son madres, líderes y las jóvenes tienen en sus manos la posibilidad de anular quimeras.
Su ilimitada influencia rebasa el ámbito de lo privado. Protagonizan el devenir histórico, y en ese sentido transforman la realidad social.
Son conectores de entornos.
Rompen tiempo y espacio. Hablan desde la muerte, asumen distancia con la vida; son alma renacida y crean formas.
El pacto es entenderlas, asumirlas tal cual. Establecen hilos con sus pares.
Redimensionan el vacío.
Habitan realidades que ya fueron,
interpretan personajes, sostienen el tiempo en la microhistoria.
A veces sueñan escenarios difusos y realizan ingobernables acciones.
Tienen la manía de mirar el alba y entonces postergan la rutina, solapadamente.

