AHORA, MÁS QUE NUNCA, ESTÁ OBLIGADO A ALIARSE CON OTROS PARTIDOS PARA INCLUSO MANTENER SU REGISTRO
BONIFACIO QUEZADA

Ante la desbandada de priistas, el Partido Revolucionario Institucional carece ya no solo de militantes, sino también de estructura social, de cara a las elecciones de 2027, en que estarán en juego diputaciones locales y federales, así como 125 presidencias municipales.
Adicionalmente, el tricolor tendrá que hacer frente al repudio y el rechazo de la ciudadanía, dado que en los más de 70 años de ser un partido hegemónico, quedó mucho a deber en los tres niveles de gobierno.
Como resultado, debe recurrir ahora a alianzas para hacer frente al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), para tratar de mantener algunas posiciones en los congresos local y federal, así como en los ayuntamientos, además de procurar mantener su registro.
La permanente desbandada de priistas involucra no solo a las bases y “cuadros”, además de los exgobernadores Eruviel Ávila y Alfredo del Mazo.
De igual forma, han renunciado dirigentes como Alejandra del Moral Vela, Carolina Monroy del Mazo, Ana Lilia Herrera Anzaldo y Carlos Iriarte Mercado.
Entre las diputadas locales que han cambiado de color destacan Paola Jiménez Hernández, Lilia Urbina Salazar, Myriam Cárdenas Rojas y Evelyn Osornio Jiménez.
También han dejado el PRI diputados federales como Luis Miranda; exalcaldes como Óscar Vergara, Juan Carlos Bautista, Diana Pérez Barragán e Indalecio Ríos Velázquez.
Respecto a los regidores que han dejado el tricolor, se encuentran María Isabel Quezada Reyes, Janett Pichardo Sotelo y Rebeca Sámano Jiménez. Alcaldes en funciones como Saray Benítez Espinoza, de Mexicaltzingo; Miguel Ángel Ramírez Ponce, de Lerma, y Manuel Vilchis Viveros, de Zinacantepec.
Otros que han dejado el tricolor en busca de nuevas oportunidades son los exdiputados locales y federales como Miguel Sámano Peralta y Héctor Velasco Monroy. Mientras, personajes como Susy Rojas Jaimes, Juan Carlos Acasio Abarca, Enrique Cruz Gallardo y Miriam Mejía.
