JUAN VÁZQUEZ RANGEL
+++ CORRE EL RELOJ, ARDEN ASPIRACIONES
+++ VERDE: ¿NEGOCIACIÓN LEGÍTIMA O CHANTAJE?
+++ DELFINA RESPALDA, LAS PRUEBAS CUENTAN
Corre el reloj político-electoral en el Estado de México y el cierre de año promete elevar la temperatura entre quienes buscan una candidatura para 2027, con poco más de nueve semanas para llegar al 31 de diciembre, fecha límite señalada para publicar los registros aprobados del proceso de coordinaciones municipales de Morena.
La precisión importa: una coordinación partidista no equivale a una candidatura registrada, pero políticamente representa una posición desde la cual disputar el siguiente paso, de modo que noviembre y diciembre se perfilan como meses de negociaciones, estiras y aflojas y ajustes entre aspirantes que difícilmente aceptarán quedar fuera sin dar batalla.
A ese calendario interno se suma la negociación entre Morena, Verde y PT, cuyos acuerdos pueden modificar las expectativas municipales, mientras las precampañas locales están previstas para el 21 de enero, por lo que conviene distinguir los tiempos partidistas de los electorales y evitar que alguien venda como candidatura asegurada lo que todavía está sujeto a acuerdos.
El desafío será repartir espacios sin romper la coalición ni desfondar las estructuras que deberán movilizar el voto, porque una cosa es pedir unidad desde una tribuna y otra explicarle al aspirante que recorrió su municipio que el lugar terminó en manos del partido aliado.
+++ VERDE: ¿NEGOCIACIÓN LEGÍTIMA O CHANTAJE?
El dirigente estatal del Partido Verde, José Alberto Couttolenc, informó que comenzaron las conversaciones con Morena y PT para definir dónde competir juntos y dónde hacerlo por separado, con la intención de alcanzar acuerdos antes de las precampañas y evitar declinaciones posteriores de sus aspirantes.
Hasta ahí, negociar conforme a los intereses de una fuerza política resulta legítimo, pero la pregunta es inevitable: ¿la posibilidad de competir en solitario expresa una alternativa electoral real o sirve para presionar por más candidaturas dentro de la Cuarta Transformación?
La diferencia tendría que aparecer en la mesa: si el Verde acredita respaldo ciudadano, organización y perfiles competitivos, tendrá argumentos para reclamar espacios; si condicionara la unidad a recibir posiciones por encima de su fuerza comprobable, la negociación entraría en el terreno del chantaje político.
No existe aquí evidencia suficiente para dar por probado ese chantaje, pero Morena tampoco tendría por qué aceptar que la advertencia de una ruptura valga más que el trabajo territorial, porque una alianza debe sumar votos y capacidad de gobierno, no convertirse en un mecanismo para premiar a quien cobre más caro su permanencia.
+++ DELFINA RESPALDA, LAS PRUEBAS CUENTAN
La gobernadora Delfina Gómez se sumó al pronunciamiento conjunto del 23 de octubre en respaldo a la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, frente a los señalamientos de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, con la exigencia de que las acusaciones se sustenten en pruebas.
La lectura política es clara: la mandataria mexiquense cierra filas con la dirigencia de su partido en un momento de definiciones electorales, cuando cada confrontación pública también puede incidir en la cohesión del bloque gobernante.

