EL IMPERIALISTA Y SUPREMACISTA DONALD TRUMP DESPERTÓ EL RECHAZO DE CLASES MEDIAS Y EMPOBRECIDAS
DAVID ORTIZ

Las votaciones de este martes en Estados Unidos se convirtieron en una insurrección electoral contra el presidente Donald Trump y sus aliados multimillonarios, con una victoria demócrata en ambas cámaras del Congreso que modificó el equilibrio político de la potencia mundial.
El encarecimiento de la vida y las consecuencias económicas de la guerra con Irán alimentaron el rechazo al gobierno republicano, mientras las encuestas de salida mostraron que la mitad de los votantes acudió a las urnas con la intención de castigar al mandatario.
La derrota alcanzó también al magnate Elon Musk, quien destinó cerca de 500 millones de dólares al respaldo de candidaturas republicanas, sin conseguir que ese despliegue de dinero evitara la pérdida del Congreso y el triunfo demócrata en la gubernatura de Texas.
El poder de los megarricos fue uno de los temas de la contienda, con candidatos demócratas que denunciaron la influencia de grandes donantes y corporaciones sobre Washington, en medio de una campaña marcada por aportaciones empresariales extraordinarias y demandas ciudadanas para reducir el costo de la vida.
La nueva mayoría tendrá ahora que responder a ese malestar con medidas concretas, entre ellas la agenda anunciada por el senador Ron Wyden para elevar las contribuciones de los ultrarricos y las corporaciones, una disputa que pondrá a prueba el alcance del mandato ciudadano frente a la resistencia presidencial.
