SE NECESITARÍA VOTOS REPUBLICANOS PARA REMOVERLO DEL CARGO
PAOLA MARÍN

Tras la derrota republicana del martes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que los demócratas destruirían a su propio partido si aprovecharan su victoria en ambas cámaras del Congreso para someterlo a un nuevo juicio político.
El propio Trump había puesto su presidencia en el centro de la campaña al pedir a sus seguidores que votaran como si su nombre apareciera en la boleta y al advertir que una derrota republicana abriría la puerta a otra acusación en su contra.
Con el control de la Cámara de Representantes y del Senado a partir de enero, los demócratas podrán citar a funcionarios, exigir documentos e investigar cómo creció el patrimonio de la familia Trump desde su regreso a la Casa Blanca.
El líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, dejó abierta la posibilidad de impulsar un tercer juicio político contra Trump, aunque la prioridad de su bancada será investigar los negocios del presidente y de su entorno.
La nueva mayoría demócrata puede aprobar una acusación en la Cámara de Representantes, pero la destitución exige el voto de dos tercios de los senadores presentes, un umbral que obligaría a la oposición a conseguir también votos republicanos.
