SUSANA CORREA

+++ PRESIDENTES MUNICIPALES DE LA 4T NO DEBEN DAR POR HECHO SU REELECCIÓN
+++ LANZA LIBRO FABIÁN GÓMEZ; DEBERÍAN ESTUDIARLO LOS OTROS COMISARIOS
Los presidentes municipales de la 4T no deben caer en el exceso de confianza ni pensar que la reelección está garantizada por el solo hecho de pertenecer al partido en el poder.
La historia reciente demuestra que las elecciones intermedias suelen ser un terreno difícil para los gobiernos en turno, que enfrentan el desgaste natural del ejercicio público.
En cada proceso, la ciudadanía evalúa con rigor el desempeño de sus autoridades, más allá de los colores partidistas o las simpatías políticas.
En el Estado de México, Morena ya vivió esa experiencia en 2021, cuando, pese a la popularidad del presidente López Obrador, perdió municipios clave.
Toluca, Naucalpan, Tlalnepantla, Atizapán y Cuautitlán Izcalli fueron parte de ese reacomodo electoral que devolvió espacios a la oposición.
Por eso, más que confiarse, los alcaldes morenistas deben redoblar el trabajo, mantener cercanía con la gente y demostrar con hechos que merecen seguir gobernando.
+++ Llama la atención el caso de Atizapán de Zaragoza en materia de seguridad pública. En los últimos cuatro años, el alcalde Pedro Rodríguez y su comisario Fabián Gómez han logrado reducir de manera significativa los índices delictivos.
Las cifras no mienten: de acuerdo con la ENSU del INEGI, la percepción ciudadana de seguridad en este municipio se acerca al 50 por ciento, uno de los niveles más altos en el Estado de México.
No es casualidad. La estrategia de inteligencia, proximidad y coordinación implementada desde el inicio de la administración ha rendido frutos visibles en colonias, vialidades y espacios públicos.
Hace unos días, el comisario Gómez Calcáneo presentó su libro Seguridad Pública con estrategias basadas en inteligencia, donde explica las bases de esta política exitosa.
Quizá valdría la pena que los alcaldes de los municipios más poblados y con mayores niveles de inseguridad le dieran una revisada al texto.
Y no, no es sarcasmo: a veces la mejor lección de gobierno está en observar lo que sí funciona.
