LA NUEVA ETAPA DEL PARTIDO BUSCA RECUPERAR LA CONFIANZA CIUDADANA CON PERFILES LIMPIOS Y CERO CORRUPCIÓN
MARCO BERNAL

Ariadna Montiel asumió la presidencia nacional de Morena, tras ser electa durante el Congreso Nacional del partido, en sustitución de Luisa María Alcalde.
El nombramiento fue avalado por unanimidad por los congresistas, consolidando a la exsecretaria de Bienestar como la nueva líder del partido en un momento clave rumbo a los procesos electorales de 2027.
En su primer mensaje como dirigente, Ariadna Montiel afirmó que la nueva etapa del partido exige claridad interna y un compromiso firme contra la corrupción dentro de sus gobiernos.
Se comprometió a endurecer los criterios para garantizar que se postule solo a candidatos con trayectorias impecables, inmaculadas.
“Esta dirigencia no tolerará corrupción”, advirtió, al tiempo que llamó a la militancia a hacer un ejercicio de conciencia y recordar los orígenes del movimiento.
Asimismo, destacó que Morena debe mantenerse fiel a sus principios fundacionales, resumidos en no mentir, no robar y no traicionar al pueblo.
La nueva presidenta también pidió cerrar filas en torno al proyecto de la Cuarta Transformación y respaldar a la presidenta Claudia Sheinbaum ante los retos políticos actuales.
El relevo en la dirigencia ocurre tras la salida de Luisa María Alcalde, quien dejó el cargo para integrarse al equipo del gobierno federal, en una reconfiguración interna del partido.
