DE 89 ORGANIZACIONES QUE BUSCARON SU REGISTRO NACIONAL, SÓLO CUATRO CUMPLIERON LOS REQUISITOS Y UNA PODRÍA QUEDAR FUERA
HORACIO JIMÉNEZ

De las 89 organizaciones que solicitaron su registro como partidos políticos nacionales, sólo cuatro cumplieron con los requisitos formales para tramitarlo: México Tiene Vida (que adoptará la sigla VIDA), Somos México (MX), Construyendo Sociedades de Paz (PAZ) y Que Siga la Democracia, registrada en su asamblea nacional constitutiva como COS.
Fuentes informadas señalan, sin embargo, que Que Siga la Democracia podría no alcanzar el registro por irregularidades en su proceso de afiliación, por lo que sólo tres de esas organizaciones llegarían oficialmente a competir en la contienda de 2027.
El dato más preocupante es que el objetivo declarado de estas iniciativas —fomentar la participación política— no se ha logrado. En 2018, la afiliación ciudadana a partidos políticos alcanzaba aproximadamente el 18 por ciento del padrón electoral; hoy, la suma de afiliados a los partidos existentes y a los nuevos registros se estima en apenas 5.7 por ciento del listado nominal.
Ese descenso pone en alerta a observadores y analistas sobre el debilitamiento de la intermediación política y la representatividad en México.
Especialistas consultados advierten dos riesgos concretos: primero, la fragmentación del voto en un escenario con más partidos, pero con escasa base afiliatoria, lo que puede aumentar la volatilidad electoral; segundo, la erosión de la ciudadanía organizada, pues cifras tan bajas indican desafección o desinterés en las formas tradicionales de participación partidaria.
Ambos factores podrían complicar la gobernabilidad y la capacidad de los partidos para ejercer control interno y selección de candidaturas.
Por su parte, autoridades electorales mantienen el proceso de revisión y publicación de registros conforme a la normativa vigente, mientras que algunas organizaciones que no alcanzaron los requisitos han anunciado que impugnarán decisiones administrativas.
El calendario sigue orientado a que los partidos legalmente constituidos cuenten con tiempo para organizar sus estatutos y afiliaciones antes de la elección federal de 2027.
La situación invita a debatir alternativas para revitalizar la participación política: modernizar mecanismos de afiliación, fortalecer la transparencia en los procesos internos de los partidos y promover espacios de vinculación entre la ciudadanía y las opciones políticas más allá de la afiliación tradicional.
