MIENTRAS LA COMUNIDAD EUROPEA, RUSIA Y CANADÁ SE DOBLAN ANTE EL IMPERIO, LA PRESIDENTA ASUME UN PAPEL DE ESTADISTA, CON DIGNIDAD Y FIRMEZA
JUAN CARLOS PAREDES

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reafirmó la posición histórica del país en contra de cualquier forma de intervención extranjera, al pronunciarse sobre los hechos recientes ocurridos en Venezuela y subrayar que no existe justificación alguna para vulnerar la soberanía de otras naciones. 
La mandataria sostuvo que la experiencia de América Latina demuestra que la intervención nunca ha generado democracia, estabilidad ni bienestar duradero, y recalcó que solo los pueblos tienen el derecho de decidir su destino político, económico y social. 
Reiteró que México mantiene una política de cooperación internacional basada en el respeto, la responsabilidad compartida y la confianza mutua, dejando claro que la colaboración es posible, pero la subordinación y la intervención no tienen cabida.
Este posicionamiento de la Presidenta de México le ha valido calificativos de estadista, al conducción del país con dignidad y firmeza.
Y contrasta con las actitudes de sumisión de la Comunidad Europea, de Canadá, Rusia y la mayoría de los países de Latinoamérica.
Por eso, Claudia Sheinbaum tiene una aprobación histórica de más del 70 por ciento y es calificada como una de las mujeres más poderosas a nivel mundial.
Analistas independientes califican a la Jefa del Ejecutivo como un estadista que ha logrado avances sin precedentes.
Entre estas mejoras se encuentran:
- Aumento del 13.6% en turistas extranjeros
- Récord en Inversión Extrajera Directa, pese a los aranceles de Trump
- Récord en generación de empleos formales
- Inflación controlada
- Más de un billón (un millón de millones) en programas sociales sin subir impuestos
- Mejor año de la Bolsa de Valores desde el 2009
- mayor revalorización del peso frente al dólar desde 1994
