ESPECIALISTAS ADVIERTEN QUE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS DEBEN OPERAR CON SUPERVISIÓN, RESPONSABILIDAD Y ÉTICA
PAOLA MARÍN

El combate a la corrupción debe evolucionar hacia nuevos procedimientos que permitan anticipar riesgos y fortalecer la prevención mediante herramientas como la Inteligencia Artificial, coincidieron especialistas durante el ciclo “Voces Anticorrupción” organizado por la SESAEMM.
Jaime Rodríguez Alba señaló que la IA puede procesar grandes cantidades de información e identificar patrones relacionados con posibles irregularidades, conflictos de interés, nepotismo o concentración de contratos, aunque advirtió que ninguna tecnología puede sustituir el criterio y la responsabilidad humana.
El especialista planteó avanzar hacia una gobernanza responsable de los datos que garantice privacidad, seguridad y prevención de abusos algorítmicos. Subrayó que las decisiones finales deben permanecer en manos de las personas y estar sujetas a mecanismos efectivos de rendición de cuentas.
Por su parte, Ricardo Uvalle Berrones, catedrático de la UNAM, advirtió que la corrupción provoca costos que van más allá del daño económico, pues debilita la legalidad, deteriora la confianza ciudadana, genera privilegios y favorece prácticas de clientelismo y abuso de autoridad.
Los especialistas coincidieron en fortalecer la transparencia, simplificar procedimientos administrativos, mejorar la regulación y aprovechar nuevas tecnologías para reducir espacios de corrupción. También destacaron que las instituciones deben trabajar coordinadamente y ampliar la participación social para enfrentar este fenómeno.
