LAS RENUNCIAS DE RODRIGO REINA, DAVID SÁNCHEZ GUEVARA Y EDGAR SPENCER EXHIBEN EL DESGASTE BAJO LAS DIRIGENCIAS DE ALITO MORENO Y CRISTINA RUIZ
HORACIO JIMÉNEZ

Continúa la impresionante y generalizada renuncia de cuadros y de liderazgos del PRI.
El expresidente municipal y exdiputado David Sánchez Guevara y el ex legislador y excandidato a la alcaldía Rodrigo Reina, ambos de Naucalpan, renunciaron al otrora partido hegemónico.
A estas bajas se suma la del exdirigente municipal del PRI en Tlalnepantla, Edgar Enrique Spencer, quien cuenta con amplio trabajo comunitario. Su salida representa la pérdida de un cuadro con experiencia partidista y vínculos con la población.
Las renuncias exhiben el desgaste de una conducción marcada por el autoritarismo y la cerrazón del dirigente nacional, Alejandro “Alito” Moreno, y de la dirigente estatal, la senadora Cristina Ruiz.
En Naucalpan, el partido pierde a dos figuras con trayectoria legislativa y electoral, una de ellas con experiencia al frente del ayuntamiento. Son bajas que pesan sobre una organización necesitada de cuadros y presencia territorial.
En Tlalnepantla, la separación de un líder social con trabajo comunitario golpea también la capacidad de vinculación del priismo. El arraigo local requiere años de trabajo y no se sustituye con decisiones de escritorio.
Las dirigencias nacional y estatal enfrentan una contradicción cada vez más evidente: concentran el control interno y las prerrogativas, mientras el partido pierde liderazgos. El riesgo para el PRI es conservar las cúpulas autoritarias y vaciar sus estructuras.
