SE TRATA DE “EL REY” DE LA REELECCIÓN Y TODAVÍA QUIERE IMPONER A SU HIJA LILIA URBINA SALAZAR UNA VEZ MÁS PARA LA PRESIDENCIA MUNICIPAL DE TECÁMAC
HORACIO JIMÉNEZ
Como si se tratara de la época anterior a la Revolución, Aarón Urbina ha sido presidente municipal de Tecámac durante 18 años.
Se trata del cacique mexiquense con más periodos de gobierno, dos de ellos de su hija.
También es uno de los políticos con mayor acumulación de riqueza.
Debido a su muy limitada capacidad retórica y a la fortuna que ha acumulado, dentro y fuera de Tecámac muchos lo conocen como «el Burro de Oro».
A pesar de sus múltiples reelecciones, este personaje, quien también ha sido diputado en diversas ocasiones, no ha aportado realmente nada significativo para el progreso de Tecámac, un municipio que tiene amplios cinturones de miseria.
Una de las últimas trapacerías con las que se se relaciona a Urbina es la fraudulenta construcción del Auditorio Metropolitano de Tecámac.
Se trata de un elefante blanco que tuvo un costo cercano a los mil millones de pesos y que solo se utilizó una sola vez para un acto priista, pues tuvo problemas estructurales.
Ahora, Aarón Urbina presiona para imponer a su hija la actual diputada local, Lilia Urbina Salazar, como candidata del PRIAN a la presidencia municipal.

