DISTRIBUIDOR VIAL BENEFICIA A UNOS CUANTOS AUTOMOVILISTAS, PERO GENERA MAYORES AFECTACIONES
PAOLA MARÍN

El nuevo Distribuidor Vial de Parque Residencial Coacalco fue inaugurado por autoridades estatales y municipales bajo el argumento de mejorar la conectividad de la zona alta del municipio. Sin embargo, para miles de automovilistas y vecinos la obra representa un proyecto que privilegia a un reducido sector de la población, mientras complica la circulación para la mayoría de quienes transitan diariamente por la Vía José López Portillo.
Aunque el alcalde David Sánchez aseguró que la infraestructura reducirá entre 15 y 20 minutos los tiempos de traslado para habitantes de algunas colonias de la parte alta, usuarios de la vialidad consideran que la nueva incorporación ha generado mayores conflictos viales, cuellos de botella y recorridos más largos para quienes no forman parte de ese sector beneficiado.
Durante la inauguración, se afirmó que la obra fortalecerá la movilidad y la conectividad regional. No obstante, las críticas se centraron en que el proyecto responde más a una decisión política impulsada por el gobierno municipal que a una solución integral para los problemas de tránsito que enfrenta Coacalco.
Diversas voces han calificado el distribuidor como un “capricho” de la administración encabezada por David Sánchez, al considerar que la inversión de 220 millones de pesos pudo destinarse a proyectos con un impacto más amplio para la población, en lugar de favorecer únicamente a un grupo específico de colonias mientras el resto de los conductores enfrenta mayores complicaciones.
Lejos de generar consenso, la inauguración abrió un nuevo debate sobre la planeación de la movilidad en Coacalco. Para numerosos habitantes, la obra evidencia la falta de estudios que privilegien el interés general, pues mientras unos cuantos reducen sus tiempos de traslado, la gran mayoría deberá adaptarse a un esquema vial que consideran menos eficiente y más conflictivo.
