Grupo Puntual / Arleth Vilchis
El proceso electoral 2023-2024 en México será reconocido como el más grande de la historia del país debido al gran número de cargos que se disputarán, incluyendo la Presidencia de la República Mexicana.
Por ello, es que las y los candidatos ya se encuentran nerviosos debido a la importancia de los cargos en juego y la atención que recibirán por parte de la ciudadanía y los medios de comunicación.
Y el recurso a prácticas esotéricas como la brujería, chamanismo, magia negra y santería por parte de políticos durante períodos electorales no es algo inédito en diversas partes del mundo, así que México no es la excepción.
Durante estos tiempos, en Catemaco se observa un incremento notable en la búsqueda de servicios relacionados con rituales, limpias, así como la adquisición de talismanes, amuletos y hechizos. Estas prácticas buscan fortalecer la posición de los solicitantes, ya sea en términos de permanencia en el poder, aumento de influencia o eliminación de rivales políticos potenciales.
Marcelo Ebrard, un exaspirante presidencial, se sumó a esta tradición al visitar la región de Catemaco durante sus giras por el país en su momento. Durante su estancia, buscó la ayuda del denominado Brujo Mayor, Enrique Marthen Berdón, quien llevó a cabo una ceremonia conocida como «cucharo» con el objetivo de liberarlo de energías negativas y malas vibras. A pesar de esto, no se le garantizó que sería elegido como candidato por Morena.
Además, Rocío Nahle, precandidata a la gubernatura de Veracruz por el partido guinda, también recurrió al Brujo Mayor para recibir una limpia en diciembre pasado.
Los chamanes y hechiceros de ésta y demás regiones, en tiempos electorales esperan la llegada de las y los políticos para participar en las misas, limpias o rituales que se llevan a cabo, en busca de protección y fortuna en sus empresas o cargos.

