EMILIO ULLOA
+++ GOBIERNOS LIMPIOS Y COMUNIDADES SEGURAS, MÁS ALLÁ DE DETENCIONES
+++ COMBATIR AL CRIMEN CON JUSTICIA, SIN PERSECUCIÓN POLÍTICA
La delincuencia organizada busca controlar instituciones y convertir a los gobiernos en instrumentos de sus intereses, por eso la Operación Enjambre plantea una disputa fundamental: que los municipios sirvan al pueblo y no a los poderes criminales.
Iniciada en noviembre de 2024 en el Estado de México, esta operación reconoce que la seguridad requiere investigar las complicidades entre autoridades y delincuentes, además del despliegue de fuerzas policiales y militares.
La infiltración criminal no reconoce fronteras ni colores partidistas, por lo que ningún funcionario debe recibir protección cuando traiciona la confianza ciudadana, independientemente de la fuerza política que lo llevó al gobierno.
Quienes provenimos de la izquierda democrática debemos rechazar la reproducción de viejas prácticas de impunidad, pues la autoridad moral de la transformación exige investigar y sancionar a quienes traicionan sus principios.
El éxito no debe medirse únicamente por las detenciones, sino por la prevención mediante controles municipales, policías confiables, contrataciones transparentes, coordinación institucional y protección a los servidores públicos amenazados.
La participación ciudadana resulta indispensable para vigilar a las autoridades y exigir cuentas, mientras la autonomía municipal debe garantizar gobiernos libres y responsables, sin convertirse en refugio de la impunidad.
La Operación Enjambre debe sustentarse en investigaciones sólidas, presunción de inocencia y aplicación imparcial de la ley, porque transformar al país exige instituciones al servicio de la sociedad y un combate al crimen ajeno a la persecución política.

