Infectó de COVID a Tabasco la corrupción mexiquense

  • Manuel Marcué Díaz, presunto responsable del desvío de mil 040 millones de la Secretaría de Salud del Edomex, ahora es señalado por desviar equipo de protección y respiradores en el sureste

Grupo Puntual / José Contreras Contreras

VILLA HERMOSA, Tabasco, 16 de Junio de 2020.- Manuel Marcué Díaz, alias “El Virrey”, como gusta que lo llamen sus allegados, es uno de los principales responsables de que Tabasco se encuentre en el cuarto lugar nacional en cuanto número de contagios y muertes por COVID-19, pues su errática actuación como Director de Administración y Finanzas de la Secretaría de Salud tabasqueña provocó la falta de equipo de protección y bioseguridad para médicos y enfermeras que luchan en la primera línea contra de la pandemia provocada por el coronavirus SARS-CoV-2.

Igual que lo hizo en el Estado de México, cuando fue responsable de Administración y Finanzas de la Secretaría de Salud mexiquense, siendo gobernador el actual senador Eruviel Ávila Villegas y titular de Salud César Nomar Gómez Monge, Manuel Marcué Díaz es señalado por el personal de salud de Tabasco de no pagar sus salarios y dejarlos expuestos ante el COVID-19, pues a pesar de que el Gobierno de México ha envido miles de mascarillas N95, caretas protectoras, trajes Tyvex, batas quirúrgicas y guantes de látex y nitrilo, ese material no llegó a los hospitales y clínicas de Tabasco, por lo que se presume el desvío de esos recursos federales.

“El Virrey” está señalado como uno de los presuntos responsables del desvío de 1 mil 040 millones 727 mil 769 pesos observados en el Sector Salud en la Cuenta Pública 2017 del Estado de México, siendo gobernador Eruviel Ávila Villegas, y responsable de Administración y Finanzas del Instituto de Salud del Estado de México (ISEM), Manuel Marcué Díaz.

De acuerdo con las indagatorias de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), Marcué Díaz utilizó parte de esos recursos federales para pagar sueldos de personas no acreditadas que con anterioridad habían sido dadas de baja de la nómina del ISEM, otros que tenían licencia sin goce de sueldo o nunca trabajaron para esa institución, los cuales se presume que en realidad eran “operadores políticos” que trabajaron bajo las órdenes del ex secretario de Salud mexiquense, César Nomar Gómez Monge, en “promoción electoral” durante las campañas políticas del 2018.

En Tabasco, donde fue impuesto como Director de Administración y Finanzas de la Secretaría de Salud por el gobernador Adán Augusto López Hernández, familiar en tercer grado del actual Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, a pesar de la oposición de la secretaria de Salud, Silvia Roldán Fernández, quien consideró al mexiquense como un “lobo con piel de oveja” que mucho daño podría hacer a la dependencia, Manuel Marcué Díaz ha sido objeto de diversas imputaciones por los trabajadores de la salud.

Desde noviembre de 2019, antes de la contingencia sanitaria por COVID-19, los trabajadores del Sector Salud de Tabasco ya reclamaban la actuación de Manuel Marcué Díaz por retenerles salarios y prestaciones laborales establecidas en el contrato colectivo de trabajo que rige su relación laboral con el gobierno tabasqueño.

En diciembre de 2019, los trabajadores del sector Salud de Tabasco salieron a las calles de la ciudad de Villa Hermosa y realizaron paros de labores en diferentes hospitales para exigir a Manuel Marcué Díaz el pago de sus aguinaldos, los cuales retuvo casi tres meses sin motivo alguno.

A más de mil 500 trabajadores de salud que laboran bajo el sistema de “honorarios” los dejó sin cobrar sus salarios desde noviembre de 2019 hasta finales de febrero de 2020, sin que Marcué Díaz les diera una explicación formal del rezago, y luego, cuando “regularizó” los pagos, se “ahorró” el retroactivo y las prestaciones colaterales que merecían médicos y enfermeras.

Al inicio de la pandemia del coronavirus SARS-CoV-2 en México, la infraestructura hospitalaria de Tabasco estaba prácticamente desmantelada por falta de la inversión ordenada desde la Dirección de Administración y Finanzas de la Secretaría de Salud tabasqueña.

Durante la contingencia sanitaria de COVID-19 se han acumulado las denuncias en contra de Marcué Díaz por presunto desvío de recursos financieros y materiales que el Gobierno de México destinó a esta entidad para la atención de personas infectadas, como materiales de protección para médicos y enfermeras, “desaparición” de respiradores y falta de medicamentos y materiales clínicos en todos los hospitales.

Se presume que las presuntas irregularidades administrativas de Manuel Marcué Díaz fueron definitivas para ubicar al estado de Tabasco en el cuarto lugar nacional en materia de contagios de COVID-19, solo detrás de la capital del país, el Estado de México y Baja California, a pesar de ser una entidad con una densidad poblacional muy por debajo de las entidades que ocupan los lugares primero, segundo y tercero.

Hasta la noche del lunes 15 de Junio de 2020, Tabasco ocupaba el cuarto lugar nacional en contagios de COVID-19 con un total de 6 mil 908 confirmados acumulados y 746 defunciones, y esto puede tener como origen los presuntos malos manejos del “Virrey”, Manuel Marcué Díaz, al frente de la Dirección de Administración y Finanzas de la secretaría de Salud de esta entidad.

Un comentario a "Infectó de COVID a Tabasco la corrupción mexiquense"

  1. Bettina  17/06/2020 at 10:53 am

    Es evidente que este tipo de personas aunque parezca absurdo, siempre serán contratadas para esos puestos porque sus jefes saben que son elementos de eficiencia probada para desviar recursos hacia otras arcas. Además de juzgar a este tipo, se debe también juzgar a quien lo sostiene en el cargo, que seguramente será, el directamente beneficiado

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