Radio AM, la radio hablada

GOURMET VINTAGE

Víctor Vish Fernández

Escuchar la radio gran parte del día era habitual en casa, Radio Metrópoli, la W Guadalajara, a Eduardo Chimely en Radio Ranchito; comenzaba el año 1989, era enero y una noticia que parecía no de mucha trascendencia, pero enmarcaría las primeras planas de los periódicos en los próximos meses; el asesinato de un indigente con un  disparo en la sien con una arma muy específica, calibre 7.65 de origen italiano, dio comienzo con la historia de un ángel exterminador. En un frío invierno en Guadalajara despertó la mente de un psicópata, que la prensa le bautizó como el «Mataindigentes» y otros lo apodaron «El Maniático 7.65».

Se habló de 12 víctimas, otros decían que 14, lo cual originó en varias detenciones de posibles culpables, Orlando Ramirez, Moises Cabello Cabrera, Mario Perez, Jorge Figueroa. Las señas particulares que se tenían eran escasas, era cojo, vestía de negro, gabardina del mismo color, algunos decían que también usaba bastón elegante y que huía en un Volkswagen blanco. En enero fueron dos víctimas, para febrero y marzo aumentó a cinco víctimas, cada dos semanas  aproximadamente aparecía un cuerpo asesinado con el mismo modus operandi. Un sexto cuerpo fue en el sector libertad, en plena luz del día, disparo certero, por lo cual en la radio y prensa deducía que era un ex policía o ex militar. Vicente Hernández Alexandre, a quien se le había dado el sobrenombre de “El Raffles Mexicano» fue la novena víctima, un ladrón de guante blanco, de la vieja escuela, que en sus años de juventud lo que robaba a bancos lo usaba para ayudar a gente de de escasos recursos, en una vejez un indigente en el olvido de una ciudad. El pánico comenzaba, las patrullas eran más frecuentes, incertidumbre en los agentes de seguridad al no tener certeza de quién buscar. A los quince días otro cuerpo aparece de un hombre de 72 años que se dedicaba a hacer obras de caridad, no coincidía el modus operandi, pero también se le achacó al «Mataindigentes», comenzaron arrestos falsos. El Procurador de Jalisco era Guillermo Reyes Robles, y el jefe de la Policía Judicial, Héctor Córdova Bermúdez.

Se procedió a investigar los hoteles de mala muerte en la zona de San Juan Dios, siete días montaron guardia, una pista de un obrero los llevó a la captura de Osvaldo Ramírez, de treinta y nueve años de edad. No tenía antecedentes penales. Horas de interrogatorio lograron la confesión que había matado a su amante, un homosexual que deseaba abandonarlo, además de la confesión de doce cuerpos más. A finales de abril de 1989 la noticia con la despertamos era que había sido atrapado «El Maniático 7.65», la noticia el tema  de adultos, y niños,  yo cursaba sexto de primaria, y este suceso fue el aderezo de nuestras charla mientras comíamos nuestra respectiva torta de jamón.

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