Visión Puntual

Por: José Contreras Contreras

¿El regreso del “profe” Osornio?

 

Pasada la entrega, por escrito, del informe del gobernador Alfredo del Mazo Maza, así como el acto en Palacio de Gobierno donde pronunció un mensaje por el primer año de su gestión, en presencia del Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, lo que sigue ahora es un reacomodo importante en las estructuras políticas del Estado de México, pues lo que viene es un segundo año de administración en el que hay que consolidar lo bueno, modificar aquello que no está dando resultados y adaptarse sobre todo al nuevo escenario político que arrojó la elección del pasado 1 de julio.

En el Gobierno del Estado se realizaron tres importantes designaciones previo a los festejos patrios y precisamente al primer informe de gobierno, cada uno de éstos debe leerse adecuadamente para observar lo que viene, pues en éstos hay implicados políticos importantes que darán mucho de qué hablar en los próximos días.

Por ejemplo, la designación como titular de Turismo de la ex presidenta municipal de Aculco, Aurora González Ledesma, pareciera un asunto “inofensivo” desde el punto de vista político. Pero no lo es.

El «profe» Arturo Osornio Sánchez, de cara a la dirigencia estatal del PRI mexiquense.

Detrás de González Ledesma hay un político muy interesante que podría regresar a los reflectores en los próximos días de manera importante, se llama Arturo Osornio Sánchez, un hombre de la vieja guardia, fiel colaborador de ex gobernadores desde los tiempos de Arturo Montiel Rojas, quien ha sido prácticamente de todo, tanto en el ámbito agropecuario y más recientemente en Desarrollo Social.

Lo cierto es que el “profe” Arturo Osornio Sánchez es un operador político destacado de probada capacidad, sobre todo en asuntos electorales, en los que una y otra vez movió adecuadamente los “hilos” para dar los votos necesarios al PRI para obtener importantes triunfos en elecciones municipales, distritales, estatales e incluso federales.

Él, Arturo Osornio Sánchez, convirtió precisamente en presidenta municipal de Aculco a Aurora González Ledesma, quien solicitó hace unos días licencia al cargo ante el cabildo, a invitación del gobernador Alfredo del Mazo Maza para hacerse cargo de la secretaría de Turismo, la cual se mantenía acéfala y ha cambiado de titular por lo menos tres ocasiones en el primer año de la administración de Del Mazo.

Debe observarse la influencia política que demuestra Arturo Osornio Sánchez con la designación de su discípula Aurora González Ledesma, sobre todo porque se trata de una mujer sin mayor experiencia política, más que la alcaldía del municipio de Aculco, nada relevante en el espectro estatal, y tampoco cuenta con preparación académica alguna que pudiera referirla como una gran candidata a secretaria de Turismo.

Sin embargo, es evidente que a quien sí le alcanzaron los méritos para conquistar una secretaría de Estado para Aurora González Ledesma es a su mentor, al “profe” Arturo Osornio Sánchez, tanto por los favores políticos otorgados por él a la causa delmacista en la elección de gobernador del 2017, como en actividades políticas más recientes que han permitido resolver varios conflictos en la zona norte del Estado de México, en lo que ha participado Osornio Sánchez, sin cargo alguno en la administración estatal, pero con la misma eficiencia de siempre favor de su grupo político.

 

La restructuración del PRI

 

Precisamente Arturo Osornio Sánchez se ubica ahora como uno de los más serios aspirantes a ocupar uno de los cargos más anhelados por la clase política mexiquense: la dirigencia estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), la cual se encuentra prácticamente acéfala desde el 2 de julio, cuando su actual dirigente estatal, al menos en lo formal, Ernesto Nemer Álvarez, decidió que era tiempo de apartarse de esa responsabilidad en la que no dio los resultados deseados, al menos en materia electoral.

Quienes saben de política aseguran que Arturo Osornio Sánchez está colocado en el umbral de la puerta del Comité Directivo Estatal del PRI, que solamente falta un “empujoncito” que provenga desde el edificio de Lerdo Poniente 300, en Toluca, para confirmarlo en las próximas horas como el candidato más viable a convertirse en el nuevo dirigente de ese instituto político.

El PRI mexiquense en busca de la restructuración.

Hasta donde se tiene referencia sólida, el proceso de sustitución de Ernesto Némer Álvarez quedó “suspendido” precisamente hasta que se dieran hechos relevantes como la instalación de la nueva Legislatura del Estado de México, los cambios en el gabinete del gobernador Alfredo del Mazo Maza, la entrega del informe de labores, y el acto donde el mandatario mexiquense emitió mensaje alusivo a su primer aniversario en el mandato.

Cuando todo esto ya se cumplió, ahora tiene que venir el proceso de renovación en el PRI; sin embargo, hay todavía algunos asuntos que “amarrar” en ese proceso. Primero, porque una buena parte de la militancia se ha pronunciado porque éste se lleve a cabo de forma abierta; es decir, que se permita que se inscriban todos los que aspiren a convertirse en presidente o presidenta de ese partido y luego que se vote, abiertamente, todos los que tengan credencial de militante del PRI.

Obviamente una designación directa a favor de Arturo Osornio Sánchez o de cualquier otro priista, mujer u hombre, será tomada como una “imposición” y podría generar problemas innecesarios en una organización política a la que lo que menos le conviene en este momento es entrar en enfrentamiento, pues básicamente lo que más requiere es unidad, cohesión, para salir del bache en que cayó tras los resultados de la elección del 1 de julio.

Por eso, dicen, que quien hace los movimientos políticos de la clase priista todavía está en el proceso de los “amarres” para sacar adelante la elección del nuevo dirigente, por la vía tradicional priista: el dedazo, alejado de todo procedimiento democrático, para lo cual, por cierto, han demostrado no ser nada buenos desde hace muchos años en el PRI mexiquense.

Las vías son dos, la primera, en busca precisamente de acuerdos, principalmente entre los ex gobernadores mexiquenses y sus respectivos grupos para amarrar” el arribo de Arturo Osornio Sánchez a la dirigencia estatal del Revolucionario Institucional; la segunda, la tradicional imposición sin tomar en cuenta prácticamente a nadie, pues hay más voces en contra que a favor de ese mecanismo autoritario que tanto ha caracterizado al priismo mexiquense.

Dicen los que saben que también andan en busca de una mujer capaz con la cual crear la mancuerna para la nueva dirigencia, pues es un hecho que la presencia femenina es hoy, más que nunca, necesaria no solamente para cumplir con las cuotas de género, sino porque en el sector femenil es donde el PRI del Estado de México podría alcanzar su mejor recuperación.

Se manejan ya algunos nombres, entre ellos el de la doctora María Elena Barrera Tapia, también política de gran trayectoria, experiencia probada y buen trato, con quien “el profe” Osornio pudiera hacer una dupla interesante capaz de rehabilitar al maltrecho PRI y comenzar a trabajar en su restructuración de cara a la próxima prueba importante que será precisamente en tres años, cuando se renueven las alcandías mexiquenses, ya sin el peso abrumador de López Obrador a nivel nacional, y más bien con lo mucho que ese personaje puede contribuir en beneficio del PRI una vez que comience a equivocarse al frente de la Presidencia de la República, lo cual, confían, sucederá unas semanas después de que tome las riendas del Poder Ejecutivo federal.

 

La crisis interna

 

Sin embargo, más allá de lo que haga o no haga Andrés Manuel López Obrador a favor del PRI, hay problemas internos más importantes y de corto plazo que el Revolucionario Institucional tiene que resolver para pensar en su restructuración. El primer factor es el económico.

Quien llegue, llámese como se llame el nuevo presidente del PRI del Estado de México, llegará a un partido político prácticamente en banca rota, donde los pocos recursos que se tenían simplemente desaparecieron. Nadie sabe bien a bien dónde fueron a parar los dineros, porque los candidatos a presidentes municipales y diputados locales del PRI en el Estado de México aseguran que nunca recibieron el recurso que su instituto político debió darles para apoyar sus campañas proselitistas.

El fin de semana anterior, el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional anunció a sus comités estatales, entre ellos el mexiquense, el recorte de las ministraciones mensuales que les hacía llegar de los recursos públicos que recibía hasta hace poco vía prerrogativas del Instituto Nacional Electoral (INE) como primera fuerza política que era.

El PRI mexiquense sin dinero.

Eso se acabó, el PRI no es ya esa primera fuerza política del país, y ahora tendrá que operar con menos de la mitad de lo que antes obtenía de prerrogativas, lo que implicará, de acuerdo con el comunicado de su dirigencia nacional, recortes en todas las áreas, comenzando por menos personal y, los que queden, tendrán que hacerlo apenas con salarios simbólicos, porque ya no hay para pagarles más.

En el caso del PRI del Estado de México las cosas están todavía más complicadas, no solamente porque la medida implicará recorte de personal y baja de salarios a los que queden, sino porque ya les deben, en algunos casos, quincenas desde agosto.

La magia terminó en julio pasado, precisamente después de la elección del 1 de julio, cuando se les dejó de pagar sus quincenas a muchos trabajadores, y por más que han intentado aclarar y resolver su situación, hasta el momento la mayoría no lo logra, primero, porque no hay siquiera a quien reclamarle, pues el presidente estatal en funciones, Ernesto Nemer Álvarez, no ha regresado al Comité Directivo Estatal desde el pasado 2 de julio, y en el caso del responsable de Finanzas de la misma organización política, pues nadie lo saca de la versión de que no hay dinero, que no han recibido ni un quinto desde la última ministración correspondiente al 30 de junio del 2018.

Por ello, quien llegue a hacerse cargo del PRI mexiquense, sea quien sea, tendrá también que enfrentar esa lamentable condición económica en la que Nemer Álvarez dejó al partido político, quizá negociar la liquidación de los que se tengan que recortar y también convencer a los que se queden de que se tendrá que hacer más con mucho menos, por lo que el que acepte seguir adelante tendrá que hacerlo con salarios apenas simbólicos.

De las áreas más afectadas con las nuevas disposiciones económicas están las secretariales, pues había áreas del partido donde había hasta 15 secretarias, las cuales están en peligro de extinción, así como los de seguridad y logística, a quienes realmente ya no se les ocupará como antes, pues están en el entendido de que la próxima dirigencia tendrá un trabajo más de “a pie”, dejarán a un lado las lujosas Suburban, y tendrán que hacer política de esa que desgasta la suela de los zapatos.

Esas son las nuevas condiciones en que tendrá que operar el priismo mexiquense, y de ahí también la importancia de contar con un dirigente más apegado a la tierra que a los lujos, de esos que son capaces de caminar los surcos para ir a convencer al auténtico pueblo, a ese que sigue creyendo en el PRI.

 

Los otros grupos políticos

 

Pero Arturo Osornio Sánchez no es el único que sigue en la puja por la dirigencia estatal del PRI, pues hay otras fuerzas que todavía tienen el peso suficiente para intentar imponer a alguno de sus esbirros para apoderarse de la dirigencia estatal del PRI.

Hay otra versión en el sentido de que el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, quien apenas el viernes anunció que regresará al Estado de México a radicar en cuento deje la residencia oficial de Los Pinos, evidentemente también se convertirá en factor político, a pesar de que públicamente haya hecho el compromiso de “no dar molestias”.

Del lado de Enrique Peña Nieto se supone que la carta fuerte sería su compadre del alma, Luis Enrique Miranda Nava, político de mucho peso en las decisiones del todavía Presidente de la República, a quien, de enviar a la dirigencia estatal del PRI mexiquense, se le estaría convirtiendo de facto en aspirante a candidato del PRI a la gubernatura de esta entidad para dentro de cinco años.

Luis Enrique Miranda Nava, suena también para el PRI.

Aunque parezca un asunto de película de horror, pues son más los que rechazan a Miranda Nava que los que eventualmente pudieran apoyarlo para dirigir al PRI mexiquense, es real que podría darse ese “empujoncito” que es necesario para que las cosas procedan, sobre todo si la apuesta es a favor de un político con visión más modernizadora, lo cual sí es un reclamo de una buena parte del priismo.

Por otra parte, sigue manejándose el nombre de Juan Pedro García Martínez como una posibilidad para la renovación del PRI, aunque hay que señalar que entre viernes y sábado pudo haber caído de la “gracia” del mismo gobernador Alfredo del Mazo Maza, luego del “berrinchito” que protagonizó porque, supuestamente, no lo invitaron al acto donde el mandatario mexiquense pronunció un mensaje en ocasión de su primer año al frente del Poder Ejecutivo mexiquense.

El mismo viernes por la tarde y la noche Juan Pedro García Martínez hizo correr versiones, vía sus cuentas de Facebook y Twitter, de la “molestia” que le embargó luego de sentirse “hecho a un lado” por quienes organizaron el evento del Palacio de Gobierno.

Incluso amenazó y cumplió parcialmente con el cierre de sus cuentas en redes sociales a favor del PRI mexiquense, por lo que incluso se manejó la posibilidad de que migue a otra fuerza político, donde la más probable se convierte el mismo Movimiento de Regeneración Nacional de Andrés Manuel López Obrador, donde algunos ya hasta lo esperan.

Habrá que ver lo que sucede con ese personaje durante la presente semana, porque es un hecho de que va a dar de qué hablar, no porque sea tan importante para la vida política estatal, sino porque hay que reconocerle que es bastante escandaloso y sí es capaz de generarle al PRI un nuevo conflicto, sobre todo en momentos en que lo que más le urge al Revolucionario Institucional es unidad.

Tal vez la lista de “posibles” aumente esta misma semana para dirigir al Partido Revolucionario Institucional en el Estado de México, pero lo que es un hecho es que la renovación de esa dirigencia sí es un caso importante que tendrán que atender los que forman la cúpula de la política mexiquense, pues mientras el PRI siga ahí como dormido, será muy poco lo que se logre para rehabilitarlo y ponerlo en una condición viable para recuperar el camino perdido.

 

La última y nos vamos…

 

Donde las cosas están peor que nunca es en el proceso de elección interna de la próxima dirigencia del Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México. La intervención del actual secretario general, Abraham Saroné Campos y de la ex dirigente de ese gremio, Trinidad Franco Arpero, han contaminado gravemente lo que se suponía era un asunto exclusivo de la base magisterial en pleno uso de sus derechos sindicales.

Abraham Saroné Campos metió “la cuchara” completa este fin de semana a favor de la planilla denominada Base Magisterial, y su candidato a “Delfín”, Juan Manuel Uribe Navarrete, no solamente organizando reuniones, fiestas, kermeses y hasta borracheras a favor de su “gallo”, sino, además, ahora hasta pagando publicidad en televisión para promocionar a su planilla.

Por supuesto que los maestros mexiquenses no son tontos, mucho menos inocentes, y observan claramente cómo se viola una y otra vez toda norma electoral, desde el Estatuto interno de ese sindicato, el cual está siendo tratado como “liga” por Saroné Campos y su dizque Órgano Electoral Independiente que nombró “a modo” para manosear la elección interna, y nadie tampoco va a creer que un simple candidato a dirigir un sindicato va a tener dinero suficiente para pagar publicidad en la transmisión de un partido de futbol soccer por televisión, menos un América vs Puebla.

Abraham Saroné Campos, metido hasta el cuello en la renovación del SMSEM.

Al tiempo, pero es un hecho que la reacción de la base magisterial no será positiva, menos a favor de lo que pretende el actual dirigente del SMSEM, que no es otra cosa que perpetuarse en el poder a través del clásico “títere” político, como es el caso del profesor Juan Manuel Uribe Navarrete.

Por lo que hace a la ex dirigente, ya jubilada, Trinidad Franco Arpero, condición que la excluye legalmente de la elección que es solamente para maestros en activo, pues las cosas son todavía peores, pues además de violar a todas luces el Reglamento del proceso, le ha dado por “invertir” activamente no en una planilla, sino en dos, como si no tuviera confianza suficiente en un solo candidato y trata de “amarrar” por cualquier lado que pueda.

La maestra “Trini”, como con respeto le conocen y nombran muchos de sus allegados, también le está metiendo dinero, gente, recursos materiales y todo lo que sea necesario a favor de la misma planilla Base Magisterial, la “oficial”, como algunos la conocen, pues pactó con Abraham Saroné Campos algunas carteras para la gente de Franco Arpero, si es que ganan por esa ruta.

Pero no solo va por ahí, pues creó su propia planilla, para jugarle rudo a Abraham Saroné Campos, pues lo que busca es ganar sola y no tener que ceder absolutamente nada al actual secretario general del SMSEM. Así creó que planilla denominada Esperanza Sindical, que postula a la profesora Magda Méndez Navarro, una de sus incondicionales, a través de quien pretende también nuevamente mandar en el sindicato que agrupa oficialmente a 106 mil maestros estatales en el Estado de México.

La intervención directa e indirecta de Franco Arpero ha puesto en riesgo la elección, pues no es solamente que intente manipular la conciencia sindical, sino que, por fuera, dicen, opera a favor de la maestra Delfina Gómez Álvarez, personaje destacado del Movimiento de Regeneración Nacional, partido político que por distintos medios intentó desde el principio ser partícipe de esta elección y, por supuesto, “quedarse” con el sindicato de maestros mexiquenses en sus filas.

Hay que recordar que Delfina Gómez Álvarez, hoy Senadora de la República y próxima delegada estatal del gobierno de Andrés Manuel López Obrador en el Estado de México, comenzó precisamente en eso de la política cuando fue Delegada Sindical en Texcoco, precisamente durante la gestión de Trinidad Franco Arpero, cuando era secretaria general del Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México.

Como se observa, la elección en el SMSEM se convirtió ya en una peligrosa bomba Molotov que de un momento a otro podría estallar y dejar severos daños políticos, sociales y educativos en esta entidad, por lo que habría que tener mucho cuidado de lo que ahí sucede. ¿O no?

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