EMILIO ULLOA
+++ EL DESPOJO DE INMUEBLES SE HA CONVERTIDO EN UN NEGOCIO CRIMINAL QUE GOLPEA PRINCIPALMENTE A LOS ADULTOS MAYORES
+++ URGE COORDINACIÓN ENTRE AUTORIDADES PARA DESARTICULAR LAS REDES QUE SE APROPIAN DE PATRIMONIOS
El despojo de viviendas es un delito que no sólo afecta el patrimonio, sino también la tranquilidad y dignidad de las familias, especialmente de los adultos mayores.
Existen organizaciones que utilizan violencia, engaños, documentos falsificados y suplantación de identidad para apropiarse ilegalmente de casas y terrenos.
En el Estado de México, la Fiscalía tiene identificadas al menos diez organizaciones relacionadas con este delito y durante 2025 fueron abiertas 5 mil 594 investigaciones.
Estas cifras demuestran que el despojo dejó de ser un conflicto entre particulares y se convirtió en una modalidad de criminalidad patrimonial organizada.
Las acciones emprendidas por el gobierno de Clara Brugada para proteger el patrimonio familiar, facilita la restitución de propiedades y fortalecer la defensa jurídica de las víctimas.
También destaca la estrategia de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, encabezada por Omar García Harfuch, para utilizar inteligencia contra organizaciones que recurren al despojo como parte de otros negocios criminales.
Debe investigarse toda la cadena: quién identifica las propiedades, falsifica documentos, organiza las ocupaciones, brinda protección y finalmente obtiene beneficios económicos.
La Ciudad de México y Estado de México necesitan una estrategia coordinada para impedir que las viviendas, particularmente las de adultos mayores, terminen convertidas en botín de organizaciones criminales.

